En un evento realizado en Leticia, capital del Amazonas colombiano, la candidata vicepresidencial de la fórmula del Pacto Histórico integrada por Iván Cepeda Castro y Aida Quilcué, lanzó duras críticas contra el aspirante presidencial de derecha Abelardo de la Espriella por utilizar el tigre como símbolo y eslogan en su campaña electoral. Quilcué exigió que De la Espriella deje de emplear esta imagen, argumentando que el tigre representa la protección del territorio selvático y no debe ser apropiado por quien se autodenomina «defensor de la patria» y «El Tigre». Las declaraciones se produjeron en un contexto de campaña presidencial donde las posturas ideológicas chocan frontalmente.
Durante su intervención en este territorio amazónico, Quilcué enfatizó la sacralidad de la selva y el rol del felino en su ecosistema, cuestionando la legitimidad de De la Espriella para adoptar tal emblema. La senadora, quien ha recibido más de 2.400 millones de pesos durante su período legislativo, defendió su posición no solo por motivos electorales, sino por las normas de la naturaleza que impiden pisotear la dignidad de los seres que habitan la madre selva. Esta controversia se extendió a redes sociales, donde el exconcejal de Cali Juan Martín Bravo replicó en su cuenta de X acusando a Quilcué de desinformación al afirmar la presencia de tigres en la Amazonía colombiana, ya que no existen en estado salvaje en el país.
Respuestas y contraataques en la polarizada contienda electoral
Abelardo de la Espriella, por su parte, ha respondido a las propuestas de la dupla Cepeda-Quilcué calificándolas de graves para el orden institucional, al representar un ataque a las instituciones, al Estado de derecho y al orden constitucional. En una entrevista en Caracol Radio, el aspirante presidencial comparó dichas iniciativas, como la asamblea constituyente y la Paz Total, con el «modelo venezolano» y una «claudicación del Estado ante ilegales», además de cuestionar las posturas sobre la fuerza pública. Bravo, en su crítica, también aludió a la falta de preparación académica de Quilcué, pese a su origen indígena y los millonarios recursos públicos recibidos, argumentando que no exigir conocimiento en cargos públicos no es inclusión, sino mediocridad.
«Yo les respondo desde aquí, sobre todo en este territorio sagrado, este territorio de la selva amazónica, en donde camina el tigre, el tigre verdadero, el tigre que protege el territorio, el tigre que camina la vida, el tigre que está para cuidar nuestra selva».
Aida Quilcué, candidata vicepresidencial del Pacto Histórico
«Decirle a Abelardo que no utilice ese símbolo, ese ser de la naturaleza, porque él no es así. Él defiende la vida, él defiende la inclusión, él defiende la diversidad que representa esta selva colombiana y por eso no puede ser utilizado. Y no lo digo porque estoy en campaña, sino porque así nos lo dicta las normas de la naturaleza, por el cual cualquier ser humano no puede venir a pisotear la dignidad de los seres que habitan la madre selva».
Aida Quilcué, candidata vicepresidencial del Pacto Histórico
Estas declaraciones, surgidas en marzo de 2026 en medio de un clima electoral cada vez más tenso, ilustran las profundas divisiones entre el Pacto Histórico y las opciones de derecha, donde símbolos culturales y ecológicos se convierten en campo de batalla, mientras las críticas mutuas escalan sobre temas fundamentales como la seguridad, la economía y la preservación ambiental en Colombia.












