Air-e, bajo intervención de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios desde 2024, anunció que mantendrá sus tarifas de energía en $796 por kilovatio/hora para el año 2026 en los departamentos de Atlántico, Magdalena y La Guajira, lo que representa $80 menos que el promedio nacional. Esta decisión, liderada por Santiago Villa, jefe de Regulación de la empresa intervenida, implica optar por no incrementar las tarifas pese al borrador de resolución del Ministerio de Minas y Energía que proponía un aumento transitorio nacional debido a la deuda acumulada de Air-e, estimada en $2,5 billones.
La estabilización se logra gracias a una gestión técnica responsable, con niveles óptimos de contratación y precios eficientes, lo que ha permitido una reducción del 25% en las tarifas desde la intervención en 2024. Esta medida contrasta con el incremento propuesto a nivel nacional de $8 por kilovatio/hora en el componente de restricciones, que habría impactado a 10 millones de hogares y empresas, sumando hasta $1.200 mensuales para usuarios residenciales y hasta $40 millones mensuales para grandes empresas. Cabe recordar que las tarifas nacionales han subido un 12,4% anual entre 2020 y 2024, en un contexto de problemas históricos en la costa Caribe por deudas gubernamentales y alta morosidad.
Compromiso con tarifas justas y estabilidad nacional
Edwin Palma, ministro de Minas y Energía, destacó los desafíos heredados al asumir el control, incluyendo también la intervención de la Superintendencia de Industria y Comercio en 2024, así como problemas de liquidez para comercializadores por la falta de pagos de subsidios gubernamentales y la opción tarifaria. Estas acciones buscan evitar una crisis eléctrica mayor, en un sistema al límite con riesgo de apagones.
«La empresa ratifica su compromiso de velar por tarifas justas y estables durante todo el 2026»
Santiago Villa, jefe de Regulación de Air-e Intervenida
«Recibimos un sistema al límite; empresas quebradas que se las dieron a privados, deudas acumuladas y riesgo real de apagones. No actuar era condenar al país a una crisis eléctrica. El problema energético del caribe no es solo de los costeños. Es un problema nacional»
Edwin Palma, ministro de Minas y Energía
Con esta decisión, Air-e no solo alivia la carga económica en la región Caribe, sino que contribuye a la estabilidad del sistema eléctrico nacional, evitando el aumento transitorio que se debatía y reforzando la confianza en la gestión intervenida para superar las deudas y morosidades pendientes.

















