Una explosión de un artefacto en el sector de El Túnel, en jurisdicción de Cajibío sobre la vía Panamericana en Cauca, dejó al menos 12 personas muertas y varios vehículos destruidos este fin de semana, según reportes oficiales, tras un retén ilegal instalado por hombres armados que inmovilizaron buses de servicio público y vehículos particulares durante unos quince minutos. El ataque ocurrió cuando los conductores intentaban retomar la marcha, momento en que se activó el explosivo coincidiendo con el paso de una chiva, enviando fragmentos que impactaron otros automotores y causaron el caos en la zona controlada por grupos armados ilegales.
Hernán, un transportador interdepartamental que presenció los hechos, relató el terror del momento mientras la vía quedó paralizada por varias horas, con restos de vehículos esparcidos, heridos tendidos en el asfalto y una congestión vehicular masiva. Algunos buses quedaron inservibles, afectando directamente el sustento de sus conductores, en un escenario de auxilios improvisados por parte de pasajeros y otros conductores, a la espera de ambulancias provenientes de Popayán, ya que la presencia de la Fuerza Pública no fue inmediata.
Indepaz cataloga el hecho como la masacre número 47 del año
El Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) registró al menos siete muertos en este suceso, al que catalogó como la masacre número 47 de 2026 en Colombia, destacando la persistente violencia de grupos armados ilegales en regiones como Cauca. La detonación, descrita como un estruendoso estallido que hizo volar objetos por los aires, subraya la vulnerabilidad de quienes transitan por estas vías clave del suroccidente del país.
«Sentimos fue un ¡boom! de una la explosión, eso empezó a volar cosas”
Hernán, transportador interdepartamental
“Tengan conciencia, somos seres humanos y no puede estar pasando eso con nosotros”
Hernán, transportador interdepartamental
Este trágico episodio reaviva la preocupación por la seguridad en la Panamericana, donde la acción tardía de las autoridades deja un saldo de dolor y destrucción, exigiendo respuestas urgentes para proteger a transportadores y viajeros en zonas de conflicto.












