En la mañana del 17 de enero de 2026, al menos 30 personas murieron durante intensos enfrentamientos entre facciones rivales de las disidencias de las Farc lideradas por alias Iván Mordisco y alias Calarca, en la zona rural de El Retorno, en el departamento de Guaviare. Los combates, motivados por disputas internas por el control territorial, sorprendieron a las autoridades locales y evidenciaron la creciente tensión entre estas agrupaciones armadas que buscan consolidar su presencia en la región.
Las autoridades confirmaron el elevado número de víctimas fatales tras los choques armados, que se extendieron por varias horas en áreas apartadas del municipio. Ambas facciones, provenientes de las disidencias de las extintas Farc, compiten ferozmente por dominar rutas estratégicas y recursos en esta zona selvática, lo que ha intensificado la crisis de seguridad en Guaviare y áreas aledañas.
Disputas territoriales profundizan la inestabilidad en Guaviare
La rivalidad entre los comandos de Iván Mordisco y Calarca refleja las fracturas internas dentro de las disidencias, donde el control de territorios clave para el narcotráfico y la minería ilegal se ha convertido en el principal detonante de violencia. Fuentes oficiales indicaron que los enfrentamientos ocurrieron en medio de un silencio inicial por la lejanía del lugar, pero el saldo de al menos 30 muertos obliga a una respuesta inmediata para contener la escalada de hostilidades.
Este episodio agrava la situación de orden público en el departamento, donde las autoridades han redoblado esfuerzos para restablecer la calma, aunque la presencia de estas bandas armadas continúa representando un desafío para la seguridad nacional en zonas fronterizas y selváticas.















