Al menos 7 millones de adultos en Colombia padecen hígado graso

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El hígado graso asociado a disfunción metabólica (antes conocido como enfermedad de hígado graso no alcohólico) afecta entre el 20 % y el 30 % de los adultos en Colombia, lo que equivale a entre 7 y 10 millones de personas. La cifra fue revelada por la Asociación Latinoamericana para el Estudio del Hígado en el marco del Día Mundial del Hígado Graso, conmemorado el 12 de junio, y motivó un llamado urgente a la detección temprana y al manejo integral de esta condición que, en sus etapas iniciales, no produce síntomas evidentes.

Alejandra Villalba, especialista en medicina familiar y vocera de Heel Colombia, explicó que con frecuencia el hígado graso no se sospecha clínicamente porque no genera dolor ni señales claras mientras el hígado acumula grasa, desarrolla inflamación progresiva e inicia fibrosis. «Si no lo buscamos activamente en pacientes con sobrepeso, diabetes o resistencia a la insulina, simplemente no lo diagnosticamos y perdemos la oportunidad de intervenir de forma temprana», señaló la doctora Villalba.

Una enfermedad silenciosa con alto impacto cardiovascular

La enfermedad se detecta de manera imprevista, generalmente en exámenes de rutina, y está estrechamente relacionada con factores como sobrepeso u obesidad, diabetes o resistencia a la insulina, triglicéridos elevados, colesterol HDL bajo, perímetro abdominal aumentado, dietas ricas en grasas y azúcares, y estilo de vida sedentario. A diferencia del hígado graso alcohólico, esta condición excluye el consumo significativo de alcohol como causa principal.

El riesgo cardiovascular que conlleva es alarmante: duplica las tasas de infarto y emergencias cardíacas, y se asocia con un 69 % más de riesgo de eventos cardiovasculares graves. Esto se debe a que el hígado cumple un papel central en la regulación del azúcar, las grasas, el colesterol y múltiples procesos metabólicos, por lo que su disfunción afecta a todo el organismo.

«Con frecuencia el hígado graso no se sospecha clínicamente porque no produce síntomas en etapas iniciales. Sin embargo, hoy sabemos que no es una condición aislada del hígado, sino una manifestación de disfunción cardio-reno-metabólica. Si no lo buscamos activamente en pacientes con sobrepeso, diabetes o resistencia a la insulina, simplemente no lo diagnosticamos y perdemos la oportunidad de intervenir de forma temprana».

Alejandra Villalba, especialista en medicina familiar y vocera de Heel Colombia

Frente a este panorama, los especialistas recomiendan cambios sostenidos en el estilo de vida y seguimiento médico periódico como pilares del manejo. La detección temprana, especialmente en personas con factores de riesgo, permite frenar la progresión de la enfermedad y reducir las complicaciones hepáticas y cardiovasculares asociadas. El llamado, en el Día Mundial del Hígado Graso, es a no esperar a que aparezcan los síntomas para actuar.

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