Un alarmante panorama para las víctimas del conflicto armado en Colombia fue revelado por Julia Cogollo, presidenta del Comité de Seguimiento y Monitoreo de las Recomendaciones del Informe Final de la Comisión de la Verdad (CSM). En una entrevista concedida a la revista Cambio el jueves 2 de julio de 2026, Cogollo advirtió que, al ritmo actual de reparación estatal, las más de 10,2 millones de personas inscritas en el Registro Único de Víctimas (RUV) tardarían más de 62 años en ser indemnizadas. La advertencia se da en medio de fuertes tensiones sobre la implementación del acuerdo de paz firmado en 2016 y mientras el país sigue produciendo nuevas víctimas debido a la escalada de violencia de los últimos años.
El cálculo, explicó la presidenta del CSM, se basa en el desfase entre el abrumador número de víctimas registradas —cifra que continúa creciendo— y la capacidad estatal de indemnización. La estructura institucional de reparación, diseñada hace 15 años, quedó completamente desbordada ante un universo de víctimas diez veces superior a la proyección inicial. A esto se suma que el 43% de las víctimas acreditadas ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) no figuran en el RUV, lo que evidencia una grave desconexión entre los sistemas de registro y reparación.
Una deuda que crece sin freno
La Contraloría General de la República calcula que, para reparar al universo actual de víctimas, se requeriría una inversión de 303,9 billones de pesos entre 2025 y 2031. Sin embargo, el ritmo actual de desembolsos no solo es insuficiente, sino que el número de afectados sigue aumentando. El sexto informe del CSM, presentado cuatro años después de la entrega del Informe Final de la Comisión de la Verdad, subraya que la paz no se ha consolidado y que las nuevas masacres, desplazamientos y desapariciones engrosan cada día una lista que ya parece inmanejable.
Cogollo fue contundente al describir la magnitud del problema y lanzó un llamado urgente al Estado colombiano:
«Si se maneja el ritmo actual y la periodicidad que se ha venido utilizando hoy para el número de víctimas que tenemos, necesitaríamos 62 años. Eso es alarmante, pero es aún más alarmante que este país sigue produciendo víctimas. Entonces, el gran llamado es: ¿qué hacemos para parar la producción de víctimas? Porque no va a haber presupuesto que alcance para indemnizar ni en 62 ni en 70 años las víctimas, si no paramos la producción de ellas».
Julia Cogollo, presidenta del Comité de Seguimiento y Monitoreo de las Recomendaciones del Informe Final de la Comisión de la Verdad (CSM)
El diagnóstico deja en evidencia que, sin una voluntad política firme para detener la nueva ola de violencia y sin una reforma profunda de la arquitectura institucional de reparación, la deuda histórica con las víctimas se volverá impagable. Colombia, advierten los expertos, no solo debe acelerar los procesos de indemnización, sino ante todo frenar la maquinaria que sigue generando sufrimiento. De lo contrario, el tiempo de espera para quienes ya han perdido todo podría extenderse más allá de lo imaginable.












