La Alcaldía de Cali, a través de su secretario de Seguridad Javier Garcés, entregó tres drones a la Fuerza Aeroespacial Colombiana, en un acto liderado por el general Óscar Mauricio Gómez y el teniente Sebastián Córdoba, comandante de la Cuadrilla de Defensa Aérea y Antiaérea. Esta donación, con una inversión cercana a los 100 millones de pesos, busca fortalecer la vigilancia aérea en zonas estratégicas de la ciudad, como los ingresos a Cali, sectores aledaños a instalaciones militares, la carrera octava, el corregimiento de Caucaseco y áreas cercanas al aeropuerto, para mejorar la capacidad de reacción de la Fuerza Pública y prevenir delitos, incluyendo el tráfico de estupefacientes.
Los drones incorporan cámaras que permiten una vigilancia macro y micro en tiempo real, complementando los patrullajes terrestres con la identificación de situaciones sospechosas en instalaciones militares, sectores urbanos y corredores estratégicos, especialmente en zonas de difícil acceso. Esta iniciativa forma parte de una estrategia integral de seguridad que enfatiza el uso de tecnología y la coordinación institucional para aumentar las capturas relacionadas con el tráfico de estupefacientes y potenciar la respuesta inmediata ante emergencias.
Especificaciones técnicas y beneficios operativos
Cada drone cuenta con tres cámaras integradas, un alcance visual de hasta 800 metros, una velocidad máxima de 90 kilómetros por hora y una autonomía de vuelo cercana a una hora, lo que les permite operar de manera efectiva en la prevención del delito y la vigilancia continua.
“Estos drones serán herramientas clave para mejorar la reacción de la Fuerza Pública y prevenir el delito”
Javier Garcés, secretario de Seguridad de la Alcaldía de Cali
“Los drones permiten hacer tareas de vigilancia macro y micro (…) con capacidad de visualización de hasta 800 metros”
Teniente Sebastián Córdoba, comandante de la Cuadrilla de Defensa Aérea y Antiaérea de la Fuerza Aeroespacial Colombiana
Con esta entrega, Cali avanza en su compromiso por una seguridad más proactiva, donde la tecnología aérea se une a los esfuerzos terrestres para garantizar la tranquilidad en puntos críticos de la ciudad y sus alrededores.












