La Alcaldía de Cartagena, en un operativo interinstitucional de inspección, vigilancia y control, ordenó la suspensión temporal de dos establecimientos nocturnos ubicados en el Centro Histórico, entre ellos el gastrobar La Chula. La medida fue aplicada por presuntos incumplimientos normativos que, según las autoridades municipales, representan un riesgo para la seguridad y la convivencia en una de las zonas más turísticas de la ciudad.
El operativo, que contó con la participación del Cuerpo Oficial de Bomberos, Control Urbano, Espacio Público, EPA Cartagena, DADIS y la Oficina Asesora para la Gestión del Riesgo, se enmarca en la estrategia distrital de verificación del cumplimiento de las normas de funcionamiento. El secretario del Interior y Convivencia Ciudadana, Daniel Vargas, señaló que la primera responsabilidad de garantizar el orden recae sobre los propietarios o administradores de los locales.
“Estamos enviando un mensaje muy claro: la primera responsabilidad de garantizar la convivencia, el orden y la seguridad recae sobre el propietario o administrador del establecimiento. Quienes cumplan la norma podrán trabajar con tranquilidad, pero quienes insistan en incumplirla se enfrentarán a las medidas que contempla la ley”.
Daniel Vargas, secretario del Interior y Convivencia Ciudadana
El alcalde Dumek Turbay fue enfático al subrayar que la diversión en Cartagena debe ir de la mano con la legalidad y la seguridad, y advirtió que no se permitirá que ningún establecimiento abra sus puertas si representa un riesgo para las personas. “Nuestra obligación es proteger la vida de cartageneros y visitantes”, afirmó el mandatario, quien también puso especial énfasis en la protección de los menores de edad.
“Con los menores de edad no habrá contemplaciones. La ley es clara y la vamos a hacer cumplir. Ningún establecimiento puede permitir su ingreso ni poner en riesgo su bienestar”.
Dumek Turbay, alcalde de Cartagena
Las autoridades anunciaron que los operativos continuarán en distintos sectores de la ciudad como parte de una estrategia permanente de control. En un operativo aparte, desarrollado en el barrio Escallón Villa, la Guardia Ambiental, EPA Cartagena y la Policía Ambiental decomisaron carne de fauna silvestre, incluyendo ponche, conejo, armadillo y ñeque, en un restaurante, luego de una denuncia ciudadana. La carne fue trasladada al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre de Cartagena, y se inició un proceso sancionatorio por vulnerar las normas ambientales de protección de la biodiversidad.












