La Alcaldía de Fusagasugá salió al paso de las denuncias sobre presuntas irregularidades en el Programa de Alimentación Escolar (PAE), negando categóricamente que se haya entregado comida en mal estado a los estudiantes. El secretario de Educación municipal, Juan Camilo Celemín, explicó que, si bien se detectaron fallas en la gestión del operador anterior, los alimentos cuestionados fueron retirados de forma preventiva antes de ser preparados y servidos a los menores, tras una alerta emitida por la Procuraduría General de la Nación.
Celemín detalló que la supervisión municipal identificó una serie de incumplimientos por parte del operador que prestó el servicio hasta el pasado 24 de agosto. Entre las novedades halladas se cuentan cambios no autorizados en las minutas, demoras en el suministro de insumos, retrasos en los pagos a contratados y, fundamentalmente, productos que se encontraban en una etapa de maduración inadecuada para el consumo. «Lo que encontramos no es que se les esté entregando de mala calidad alimentos a los estudiantes», aclaró el funcionario, «sino que, al hacer una revisión de las bodegas, de las cocinas y de los diferentes espacios donde se almacenan los alimentos, antes precisamente de prepararlos, había algunos que estaban en una etapa de maduración que no concuerda con unos mínimos».
Medidas de control y cambio de operador
Ante el hallazgo, la Administración municipal procedió al retiro inmediato de esos productos, lo que generó cambios en la minuta del día y llamados de atención formales al operador. La falta de una reserva adecuada por parte de la empresa para reemplazar los víveres retirados afectó la composición de algunas raciones, según reconoció el secretario. Como consecuencia, el operador anterior finalizó su vínculo contractual y, desde el 25 de agosto, un nuevo operador asumió la prestación del servicio en el municipio de Cundinamarca.
Para evitar que situaciones similares se repitan, la Alcaldía anunció un plan de seguimiento permanente que incluye visitas aleatorias a las instituciones educativas y la verificación constante de bodegas, cocinas y minutas. Además, se implementarán mecanismos de reporte directo por parte de los estudiantes. En paralelo, la administración ya remitió dos informes detallados sobre los incumplimientos detectados a la Oficina Jurídica de la Alcaldía, con el fin de evaluar las acciones legales a seguir.










