El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, calificó este jueves como “inexplicable” la liberación de Jesús Acosta Lizardo, el extrabajador que agredió brutalmente a la empresaria María Quevedo, dueña de la pastelería Rü Patisserie, en el norte de la capital colombiana. El mandatario distrital solicitó de forma urgente a las autoridades judiciales que se cambie el tipo penal de lesiones personales a tentativa de feminicidio, que se imponga medida de aseguramiento contra el victimario y que se tengan en cuenta las anotaciones previas que registra el agresor.
La agresión ocurrió el pasado 23 de julio, aproximadamente a las 10:30 de la noche, al interior del establecimiento comercial ubicado en el norte de Bogotá. Según el relato de la víctima, la discusión se originó por el pago de la liquidación luego de que María Quevedo decidiera terminar la relación laboral con Acosta Lizardo, a quien había contratado recientemente mediante un anuncio en Facebook y que, según la empresaria, comenzó a mostrar actitudes invasivas. “Primero me dijo: ‘Si quiere no vuelvo’. Y luego: ‘¿Usted me garantiza que me va a pagar?’. Y en ese momento me dio un golpe violento en la cara”, relató Quevedo.
Una golpiza de más de 80 golpes
Las cámaras de seguridad del local captaron el momento en que el agresor golpeó y arrastró a la víctima por todo el local durante aproximadamente un minuto. María Quevedo recibió más de 80 golpes en distintas partes del cuerpo, fue arrastrada hasta la cocina para evitar que otras personas la vieran y sufrió la fractura de la nariz, múltiples heridas en el rostro y las manos —que describió como su herramienta de trabajo—, así como pérdida parcial del cabello. Los propietarios del restaurante vecino intervinieron para detener la agresión. Durante el ataque, Acosta Lizardo lanzó amenazas de muerte contra la empresaria, quien recibió una incapacidad médica de 20 días.
“Es inexplicable que este hombre haya quedado en libertad. A pesar de que la Secretaría de Bogotá y la Policía Metropolitana de Bogotá actuaron a tiempo y con contundencia, y este salvaje fue capturado, luego, inexplicablemente, fue dejado en libertad. Esta decisión es inaceptable y pone en claro riesgo a la víctima”.
Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá
Galán fue enfático al señalar que, aunque las autoridades capturaron inicialmente al señalado agresor, la liberación posterior resulta incomprensible. “Les pido a las autoridades, de manera respetuosa pero clara, que como hemos solicitado, se cambie el tipo penal de lesiones personales por el de tentativa de feminicidio, se imponga medida de aseguramiento contra el victimario mientras continúa el proceso, y se tengan en cuenta las anotaciones previas que tiene el agresor”, manifestó el alcalde. La difusión de las imágenes de las cámaras de seguridad en redes sociales generó una ola de indignación ciudadana.
“Me dieron una incapacidad de 20 días, tengo más de 80 golpes y laceraciones en todo el cuerpo; en mis manos, que son mi herramienta de trabajo. Me arrancó parte del pelo”.
María Quevedo, víctima y dueña de Rü Patisserie
“Actos violentos como este no pueden tener espacio en nuestra sociedad. El agresor debe estar en la cárcel y todas las decisiones deben priorizar la protección de la víctima”, concluyó el alcalde Galán, quien reiteró el llamado a la Fiscalía y a los jueces para que revisen con urgencia el caso y eviten que el señalado agresor, que cuenta con anotaciones judiciales previas, quede en libertad mientras se adelanta el proceso penal.












