El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, anunció una propuesta para reformar el Código Penal con el fin de que toda captura en flagrancia implique detención preventiva automática para los delincuentes, evitando así su libertad inmediata. Esta iniciativa, presentada en una entrevista con la revista Semana, busca ser impulsada ante el Congreso mediante coordinación con Asocapitales y legisladores aliados, en respuesta a la crisis de seguridad que azota la capital colombiana y la impunidad derivada de la discrecionalidad judicial.
La propuesta surge en un contexto de escalada delictiva marcado por cifras alarmantes: en 2024 se registraron 1.214 homicidios, mientras que en los tres primeros trimestres de 2025 ya van 974 casos; la extorsión creció un 73 por ciento con alrededor de 1.500 denuncias anuales, y los hurtos a personas superan los 100.000 casos al año, equivalentes a más de 300 diarios. Galán argumenta que la legislación actual permite a los jueces excarcelar incluso a reincidentes capturados en flagrancia, lo que fomenta un círculo vicioso de impunidad.
Detalles de la reforma y críticas a la justicia actual
La reforma incluiría como criterios clave la violencia y la reincidencia para negar la libertad provisional, de modo que una sola denuncia por violencia bastaría para iniciar un proceso judicial efectivo. El alcalde planea reunirse con expertos para afinar la iniciativa, destacando que muchos homicidios están vinculados a disputas entre estructuras criminales. El hurto se posiciona como el delito más denunciado, erosionando la confianza en las instituciones de seguridad y justicia, según datos de la Personería.
“El Código Penal establece unos elementos que deben ser tenidos en cuenta por el juez, que los llevan a veces a tomar ciertas decisiones que uno, la verdad, no comprende”.
Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá
“De arranque, el que comete un delito debería tener una sanción efectiva que disuada la comisión de otro delito o, de lo contrario, si no hay sanción ante un delito, pues eventualmente eso genera ese círculo vicioso de que cada vez —el delincuente— pueda cometer uno más grave, porque no pasa nada”.
Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá
Galán enfatizó la necesidad de que, en casos de violencia, no haya probabilidades de que el agresor salga libre, insistiendo en que debe quedar detenido para proteger a la ciudadanía. Esta postura resuena con el clamor generalizado por seguridad, que según el personero distrital Andrés Castro Franco se ha convertido en la principal preocupación de los bogotanos al cierre de 2025, revelada en un foro de diciembre, donde se describió como una realidad palpable en barrios, transporte público, entornos escolares y el espacio público diario.
“Que se valore que, cuando hay violencia, no debería haber probabilidades de que esa persona que puso en peligro la vida del otro pueda salir libre; tiene que quedar detenido”.
Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá
“La seguridad se convirtió en el principal clamor de la ciudadanía. No es percepción, es una realidad que golpea en cada barrio, que se siente en el transporte público, que retumba en los entornos escolares y que atraviesa el espacio público donde millones de habitantes viven su día a día”.
Andrés Castro Franco, personero distrital
Desde La Veintitrés Manizales, esta propuesta de Galán representa un paso audaz contra la inseguridad urbana, aunque su éxito dependerá del respaldo legislativo y de la voluntad política para superar las trabas judiciales que perpetúan la delincuencia en Bogotá y, potencialmente, en otras ciudades del país.















