Federico Gutiérrez, conocido como “Fico” y actual alcalde de Medellín, generó controversia al publicar en su cuenta oficial de X un mensaje alertando sobre el creciente número de jóvenes therians, quienes se identifican como animales, y predijo que pronto exigirán ser reconocidos como una minoría, vulnerando así los derechos de las mayorías solo por su autopercepción. Este pronunciamiento se enmarca en la mayor visibilidad que ha ganado este fenómeno en espacios digitales y públicos, no solo en Colombia sino también en países como México, Argentina, Uruguay, con apariciones notables en plazas de Buenos Aires, Montevideo y el centro de Lima.
Los therians, un movimiento vinculado a la comunidad otherkin que surgió en foros digitales de los años 90 y se ha viralizado recientemente en plataformas como TikTok y YouTube, son adolescentes y jóvenes que se sienten identificados de manera íntima y persistente con animales como lobos, perros, gatos o zorros. A diferencia de los furries, cuya expresión es más artística y temporal, los therians incorporan esta identidad en su vida cotidiana mediante prácticas como los quadrobics —desplazamientos a cuatro patas—, el uso de collares o máscaras, lo que ha incrementado su presencia en videos de espacios públicos durante los últimos meses y ha desatado un debate público.
El pánico moral en cuatro etapas
En este contexto, la divulgadora digital Carolina Benítez, conocida como Carolian Afrofem, intervino para contextualizar el fenómeno como un clásico pánico moral que sigue cinco etapas: desde la visibilidad inicial hasta la demonización por parte de funcionarios públicos o figuras religiosas, para luego ser olvidado en telenovelas moralizantes como La Rosa de Guadalupe. Benítez citó como ejemplo el caso de 2021 en Estados Unidos con los “niños-gato”, donde tras la histeria se reveló que solo eran adolescentes explorando su identidad sin mayores consecuencias.
“Así vamos… dentro de poco seguramente alguien exigirá que sean reconocidos y respetados como “minorías”, mientras vulneran los derechos de las mayorías. Solo por el hecho de “auto percibirse” de esa manera”
Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín
“… Y ahí es donde llegan a intervenir en la crisis funcionarios públicos o figuras religiosas, preparando todo para el paso cuatro, que es demonizar, decir ‘esta persona es mala moralmente, esto está mal, esto es una pandemia, Dios mío, nos vamos a morir’. Una vez ya pasan esa política pública, se olvidan de que esto pasó y sale un capítulo de La Rosa de Guadalupe diciendo: ‘Ah, estas personas sí eran personas, era simplemente un grupo de adolescentes y no pasó nada’”
Carolina Benítez (Carolian Afrofem), divulgadora digital
Benítez insta a la sociedad a verificar datos, identificar sesgos y evaluar la real magnitud del fenómeno antes de caer en reacciones exageradas, subrayando que se trata de un grupo de adolescentes navegando su identidad en un mundo hiperconectado, sin cifras que indiquen una amenaza generalizada.















