El alcalde de Quinchía, Risaralda, Jader Clavijo Bañol, ha generado una fuerte controversia nacional tras anunciar sanciones económicas para quienes alimenten perros callejeros en espacios públicos. En una entrevista concedida a Qtv Quinchía, el mandatario local propuso imponer comparendos a las personas que den agua y purina a los animales en parques, calles y establecimientos públicos, argumentando quejas ciudadanas por problemas de salubridad y convivencia. La medida desató el inmediato rechazo de dos senadoras de la República: Esmeralda Hernández, del Pacto Histórico, y Andrea Padilla, de Alianza Verde, quien es reconocida por su labor animalista.
En respuesta directa al anuncio del alcalde, la senadora Hernández convocó públicamente una jornada de alimentación y atención veterinaria para perros callejeros que se realizará el próximo 23 de julio en el municipio de Quinchía, desafiando abiertamente la amenaza de multas. “Invito a la ciudadanía a acompañar esta iniciativa para responder con contundencia ante este señalamiento arbitrario e insensato”, declaró Hernández, quien también criticó el enfoque del alcalde: “Contrario a desincentivar la solidaridad por los animales, usted lo que debería estar haciendo es esterilizar, tener jornadas de protección y bienestar, y educar a la ciudadanía para disminuir el abandono y la tasa de mortalidad de animales que terminan muriendo en la calle por distintas causas”.
La respuesta del alcalde y las amenazas recibidas
Tras la difusión del video original, Jader Clavijo Bañol publicó un mensaje aclaratorio en sus redes sociales, donde aseguró que sus declaraciones fueron editadas de manera malintencionada por detractores políticos para hacer quedar mal a su administración. “Hoy paso a aclarar un tema sobre un video que anda rondando en redes, donde desafortunadamente detractores políticos lo que hicieron fue cortar la parte que les convenía para hacernos quedar mal a nosotros como administración. Nosotros lo que estamos haciendo desde la administración municipal es precisamente proteger a los animalitos”, afirmó el mandatario. En sus declaraciones originales, Clavijo Bañol había señalado: “Hermano, empecemos a hacer comparendos. Ayúdenos a no darles purina ni agua en sus centros, en sus establecimientos públicos. A las personas que están llevándoles agua y purina a los parques, a las calles, por favor, empecemos a hacer comparendos”.
“Está usted meando fuera del tiesto. Más bien respóndanos cómo va el cumplimiento de sus obligaciones legales de protección animal. (…) Ni se le ocurra cobrar multas por ser solidarios, por ser empáticos, porque eso va contra la ley”.
Andrea Padilla, senadora de Alianza Verde
La senadora Padilla anunció que hará seguimiento al caso y exigió rendición de cuentas al alcalde sobre el cumplimiento de sus obligaciones legales en materia de protección animal. El alcalde, por su parte, denunció en su cuenta de Instagram haber recibido amenazas de muerte: “No gusto también de que me estén amenazando con temas de que me van a dar cianuro a mí y a toda mi familia”.
Contexto local y medidas alternativas
Según explicó el alcalde en su aclaración, durante eventos masivos como las fiestas municipales se han retirado perros de las calles para evitar que sean maltratados, y los trasladan a un hogar de paso que cuenta con agua potable, espacios libres y atención veterinaria, además de un vehículo adaptado con jaulas de metro por metro para su transporte. Clavijo Bañol sostuvo que muchos de estos animales provienen de veredas y fincas del casco urbano, generando preocupación por accidentes y la falta de lugares adecuados para su cuidado. La polémica ha escalado al punto de que la senadora Hernández ya anunció que su jornada de alimentación y atención veterinaria será una respuesta directa a lo que considera una medida arbitraria e insensata, mientras la administración municipal insiste en que su objetivo es proteger a los animales dentro del marco de la ley.












