El Atlético Bucaramanga anunció este 14 de marzo de 2026 la rescisión de contrato del portero Aldair Quintana, de 31 años, por decisión propia del jugador, quien emprenderá un nuevo rumbo en el Independiente del Valle de Ecuador a cambio del pago de su cláusula de salida por 350.000 dólares. El club santandereano, desde su sede en Bucaramanga, Colombia, confirmó el acuerdo que pone fin a la vinculación del guardameta con la institución, destacando su salida voluntaria tras un paso memorable.
Quintana, quien llegó al equipo en enero de 2024 con un contrato vigente hasta diciembre de 2026, disputó 120 partidos con el Bucaramanga, manteniendo su arco en cero en 54 ocasiones, atajando 11 tiros penales y recibiendo un total de 98 goles. Su figura fue clave en la consecución del primer título de Liga en la historia del club, logrado en 2024 ante Independiente Santa Fe, consolidándose como un referente bajo la dirección del entrenador Leonel Álvarez.
Un legado imborrable en el ‘Leopardo’
Antes de brillar en Bucaramanga, Quintana forjó su carrera en clubes como Atlético Huila, Atlético Nacional, Independiente Medellín, Atlético FC, Deportes Tolima y Deportivo Pereira. Su partida deja al equipo sin uno de sus pilares, especialmente tras la eliminación en la Copa Sudamericana el pasado 4 de marzo de 2026, en un momento delicado para la escuadra santandereana.
“El Atlético Bucaramanga informa a su afición, a los medios de comunicación y a la opinión pública que el jugador Aldair Quintana rescindió su contrato con la institución. Hasta el día de ayer formó parte de nuestro club”
Atlético Bucaramanga, institución
“Agradecemos a Aldair por su entrega durante su paso por el club. Su papel fue fundamental en la consecución del primer título de Liga en la historia del Atlético Bucaramanga, obtenido en 2024”
Atlético Bucaramanga, institución
La información sobre su destino en Independiente del Valle fue revelada por Caracol Radio y citada por el periodista Diego Rueda, marcando el cierre de un capítulo exitoso para Quintana en Colombia y abriendo expectativas en el fútbol ecuatoriano, mientras Bucaramanga enfrenta el desafío de rearmarse sin su guardián histórico.











