Alejandra Villalba detalla prevención de hígado graso que afecta 25% mundial

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Alejandra Villalba, especialista en medicina familiar y vocera de Heel Colombia, junto con lineamientos del Colegio Americano de Gastroenterología, ha detallado una serie de recomendaciones clave para prevenir y tratar el hígado graso, una condición que afecta al 25 por ciento de la población mundial y que, si no se maneja adecuadamente, puede progresar hacia complicaciones graves como esteatohepatitis, fibrosis, cirrosis o incluso cáncer hepático.

Esta enfermedad se caracteriza por la acumulación excesiva de grasa en las células del hígado, ya sea de origen alcohólico o no alcohólico, y está estrechamente vinculada a factores como la obesidad, la diabetes, el sedentarismo y una dieta desequilibrada. En la mayoría de los casos, el hígado graso es asintomático y solo se detecta mediante ecografías abdominales o análisis de enzimas hepáticas, lo que subraya la importancia de los chequeos médicos regulares: al menos una vez al año para la población general, o cada seis meses en personas con factores de riesgo.

Claves para la prevención y el tratamiento

El enfoque principal para combatir esta afección radica en cambios nutricionales y conductuales, dado que los tratamientos farmacológicos son limitados; por ejemplo, la vitamina E solo debe usarse bajo estricta supervisión médica. Villalba enfatiza la necesidad de una dieta equilibrada que incluya alimentos ricos en omega tres, mientras se evitan azúcares añadidos y fructosa presentes en refrescos, zumos y golosinas, alcohol, grasas saturadas y trans de carnes rojas, embutidos y fritos, carbohidratos refinados como pan y arroz blancos, así como ultraprocesados como comida rápida y snacks. Estos elementos, junto con la obesidad, la resistencia a la insulina y la falta de ejercicio, actúan como agravantes principales.

Entre las recomendaciones prácticas destacan la práctica regular de actividad física, como caminar o correr, el manejo adecuado del estrés, y el control estricto de los niveles de colesterol y azúcar en sangre. Adoptar estos hábitos no solo previene la progresión del hígado graso, sino que promueve un estilo de vida saludable integral, permitiendo una detección temprana y un manejo efectivo antes de que evolucione a etapas irreversibles.

En un contexto donde esta patología silenciosa amenaza la salud global, las orientaciones de expertos como Alejandra Villalba invitan a la población a priorizar chequeos preventivos y ajustes en el día a día, transformando así un riesgo latente en una oportunidad para el bienestar hepático duradero.

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