Alemania selló su boleto a los octavos de final del Mundial 2026 con una remontada agónica 2-1 sobre Costa de Marfil en el BMO Field de Toronto, en un partido correspondiente al Grupo E que tuvo como protagonista al delantero Deniz Undav, quien ingresó desde el banco para anotar un doblete y darle la vuelta a un marcador que los marfileños dominaron durante gran parte del encuentro. El sábado 20 de junio, los dirigidos por Julian Nagelsmann sufrieron hasta el último suspiro, pero la experiencia y la profundidad del banco alemán marcaron la diferencia frente a un rival que, con tres puntos en la tabla, aún depende de sí mismo para clasificar: el 25 de junio se enfrentará a Curazao, que igualó sin goles ante Ecuador.
El partido comenzó con una Costa de Marfil dueña del balón y las ocasiones. Franck Kessié, mediocampista de trayectoria en Europa, abrió el marcador al minuto 30 con un remate que reflejó la superioridad marfileña en el primer tiempo. Sin embargo, Nagelsmann movió sus piezas en el minuto 60: envió al campo a Nadiem Amiri y a Deniz Undav, un cambio que transformó por completo el rumbo del partido. Ocho minutos después, Undav empató con una asistencia de Amiri, y cuando el empate parecía definitivo, el propio Undav apareció en el tiempo de descuento, al minuto 90+4, para sellar la victoria con un cabezazo servido por Felix Nmecha.
Un primer tiempo marfileño que no alcanzó
El seleccionador de Costa de Marfil, Emerse Fae, no ocultó su frustración tras el partido. En declaraciones a la prensa, señaló que la diferencia no estuvo en la preparación física ni en la fatiga, sino en la capacidad de Alemania para gestionar los momentos clave. “Hay un poco de frustración después de esta derrota, sobre todo porque tomamos dos goles al final del partido y porque tuvimos, incluso con el empate a uno, el balón para ponernos 2-1 que nos habría permitido asestarle un golpe a Alemania”, afirmó Fae. “La victoria de Alemania se decidió en la experiencia. Tuvieron un poco más de experiencia que nosotros en la manera de gestionar los momentos fuertes y los momentos débiles”. El estratega marfileño descartó que el desgaste hubiera sido determinante: “Visto el número de oportunidades que tuvimos al final del partido, no creo que sea un problema de fatiga. Es más una diferencia de experiencia la que hizo que fuéramos dubitativos cuando había que meterla al fondo”.
Pese a la derrota, Fae rescató el debut de Christ Oulai, extremo de apenas 20 años que saltó como titular en su primer partido mundialista. “Tiene esa despreocupación que hace que, sea cual sea su adversario, siempre tenga el mismo comportamiento, la misma actitud, la misma confianza en sí mismo”, elogió el técnico, quien trazó un paralelo entre las aspiraciones de su equipo y lo logrado por Marruecos en Qatar 2022. La Generación de Oro marfileña, que ya sabe lo que es ganar la Copa África, busca ahora hacerse un nombre en la cita orbital.
La queja de Fae por el fair play
El seleccionador marfileño también aprovechó para criticar un episodio que consideró contrario al espíritu deportivo. Durante el partido, cuando el defensor marfileño Singo estaba lesionado en el suelo, el joven alemán Nathaniel Brown reanudó el juego sin devolver el balón, una acción que desató el malestar del banquillo africano. “Le dije al joven defensor alemán que se mantuviera humilde. Para una gran nación como Alemania, nos habría gustado un poco más de fair play. Cuando Singo sacó el balón porque se lesionó, nos habría gustado que nos lo devolvieran”, declaró Fae, quien no obstante felicitó a Alemania por el triunfo.
“Hay un poco de frustración después de esta derrota, sobre todo porque tomamos dos goles al final del partido y porque tuvimos, incluso con el empate a uno, el balón para ponernos 2-1 que nos habría permitido asestarle un golpe a Alemania”
Emerse Fae, seleccionador de Costa de Marfil
Costa de Marfil y Alemania suman tres puntos en el Grupo E, pero los europeos ya están clasificados a octavos de final, mientras los africanos jugarán su tercer partido ante Curazao el 25 de junio con la obligación de ganar para avanzar. La experiencia de un equipo alemán que encontró en el banco la solución a su mal inicio dejó una enseñanza clara para los marfileños: en los Mundiales, los detalles y la madurez son tan importantes como el talento. Y esta vez, el doblete de Undav fue la muestra perfecta de que el fútbol se decide en los instantes que menos se esperan.












