Un informe de organizaciones especializadas alerta sobre un preocupante avance del crimen organizado, la expansión de economías ilegales y una creciente militarización en la triple frontera entre Colombia, Ecuador y Perú. El documento, titulado “Triple amenaza: Geopolítica, economías ilícitas y los riesgos de la guerra contra el narcoterrorismo en la triple frontera Colombia-Ecuador-Perú”, fue elaborado por Amazon Underworld, Amazon Watch y Al Margen, y señala que este cóctel de factores podría agravar el conflicto armado y profundizar la crisis humanitaria en la Amazonía.
La investigación detalla cómo el fortalecimiento de economías ilícitas, en particular el narcotráfico y la minería ilegal de oro, ha transformado el panorama de seguridad en la región. El informe advierte que la respuesta militar, respaldada por Estados Unidos, no ha logrado contener al crimen organizado. En marzo de 2025, tropas ecuatorianas realizaron un operativo en la provincia de Sucumbíos, con apoyo estadounidense, alegando atacar estructuras de narcoterrorismo. Sin embargo, el propietario del terreno intervenido negó la versión oficial: “¿Cómo va a ser un campamento de entrenamiento si aquí es una zona ganadera?”, declaró, según cita el informe, versión que luego fue respaldada por una investigación de The New York Times.
Un hallazgo bomba que encendió las alarmas diplomáticas
Días después del operativo, el hallazgo de una bomba de 500 libras sin detonar en territorio colombiano, cerca de Jardines de Sucumbíos, provocó un fuerte choque diplomático. El presidente Gustavo Petro responsabilizó a Ecuador por la incursión, mientras que el mandatario ecuatoriano Daniel Noboa negó cualquier acción fuera de su territorio. Una investigación conjunta concluyó finalmente que el artefacto pertenecía al bombardeo del operativo ecuatoriano. Este incidente ilustra la fragilidad de las relaciones bilaterales en un área donde la presencia de grupos armados es cada vez más notoria.
El informe también destaca que las economías ilegales del narcotráfico y la minería ilegal de oro se complementan de manera perversa: mientras el narcotráfico financia la minería, el oro extraído ilegalmente facilita el lavado de dinero. Un líder comunitario citado en la investigación explicó el cambio de dinámica: “Lo fuerte ahora es la minería ilegal, porque incluso en Colombia ya no se habla mucho de la coca, ya que no la están comprando, no hay comercialización”. Esta nueva realidad ha permitido que grupos como los Comandos de la Frontera (CDF) amplíen su presencia a lo largo de los ríos Putumayo y San Miguel, extendiendo su influencia hacia Colombia, Ecuador, Perú y Brasil.
«Lo fuerte ahora es la minería ilegal, porque incluso en Colombia ya no se habla mucho de la coca, ya que no la están comprando, no hay comercialización»
Líder comunitario citado en el informe
Los autores del informe advierten que la estrategia estadounidense conocida como Escudo de las Américas, diseñada para combatir a las organizaciones criminales transnacionales, podría intensificarse si Colombia y Perú eligen gobiernos alineados con la política de seguridad del presidente Noboa. Sin embargo, el análisis concluye que la respuesta militar por sí sola no ha contenido el avance del crimen organizado y, por el contrario, ha generado denuncias de violaciones a derechos humanos. En Ecuador, se reportan casos de torturas y desapariciones forzadas durante operaciones enmarcadas en el conflicto armado interno, mientras que las comunidades de la zona continúan expuestas a los efectos del conflicto y al control de grupos ilegales.
El documento resalta un caso paradigmático en el Putumayo colombiano: durante las negociaciones entre el Gobierno colombiano y los Comandos de la Frontera, se registró una disminución en los homicidios y desplazamientos, pero el Estado aún no ha recuperado el control del territorio. Esta situación deja a la población local en un limbo de seguridad, atrapada entre la presencia de actores armados y la incapacidad estatal para garantizar su protección, mientras las economías ilegales siguen expandiéndose sin un freno efectivo.












