La Asociación Colombiana de Medicina Vascular (ACMV) encendió las alarmas tras reportar casos de isquemia severa en extremidades de pacientes jóvenes, un cuadro clínico propio de adultos mayores. Los expertos advierten que la adulteración de la sustancia con fármacos veterinarios y opioides acelera el colapso circulatorio
Una inédita y preocupante alerta médica mantiene en máxima vigilancia a los servicios de urgencias en Medellín y el Valle de Aburrá. La Asociación Colombiana de Medicina Vascular (ACMV) confirmó la detección de un patrón clínico altamente alarmante en pacientes jóvenes: obstrucciones arteriales graves e isquemias severas en extremidades, directamente asociadas al consumo de la droga sintética conocida como ‘tusi’ o ‘cocaína rosada’.
De acuerdo con el reporte de los especialistas, en las últimas semanas se han documentado entre 12 y 18 casos de jóvenes que ingresaron a centros hospitalarios con bloqueos drásticos del flujo sanguíneo en piernas o brazos. Lo que ha desconcertado a la comunidad médica es que este tipo de patologías vasculares es exclusivo de pacientes mayores de 60 años con comorbilidades crónicas como diabetes severa o hipertensión avanzada. Ver este cuadro destructivo en jóvenes de 20 a 30 años representa una anomalía absoluta.
Un cóctel a ciegas y letal
Detrás de esta crisis de salud pública se esconde una peligrosa mutación en la composición química de la sustancia que se expende en las calles y entornos de fiesta de la capital antioqueña. Investigaciones y análisis toxicológicos realizados por laboratorios de la Universidad CES revelan que el ‘tusi’ actual ha dejado de ser la molécula original (2C-B) para convertirse en un «cóctel ciego» de alta toxicidad.
Si bien la base suele concentrar ketamina, MDMA (éxtasis) y cafeína, los hallazgos recientes demuestran que las redes de microtráfico están cortando el polvo rosado con fármacos de uso veterinario, analgésicos comunes como el acetaminofén para dar volumen, y cocaína de baja pureza. El mayor riesgo letal, sin embargo, radica en la presencia de trazas de fentanilo y otros opioides sintéticos, mezclados con el fin de abaratar costos de producción y generar una adicción inmediata y agresiva en los consumidores.
Esta combinación de potentes estimulantes y depresores del sistema nervioso genera una presión insostenible sobre el sistema cardiovascular. Al mezclarse con alcohol, el cóctel no solo propicia fallas cardíacas fulminantes, sino que desata espasmos arteriales tan severos que terminan por necrosar los tejidos de los miembros periféricos.
Llamado urgente a los hospitales
Ante la gravedad de la situación, la ACMV emitió un instructivo urgente para que los médicos generales, urgenciólogos y personal de primera línea en Antioquia incluyan el consumo de sustancias psicoactivas en el diagnóstico diferencial inmediato. La velocidad de la sospecha clínica es crucial: en estos casos vasculares, la diferencia entre una atención rápida y una tardía determina si se puede salvar el tejido o si el paciente se enfrenta a una amputación inminente.
Por su parte, voceros de la salud y analistas locales insisten en que el consumo de estas sustancias sintéticas en el país ha registrado incrementos cercanos al 98% en los últimos años, consolidándose como la principal causa de ingresos críticos por sobredosis en el Valle de Aburrá. Las autoridades médicas reiteran el llamado a la ciudadanía: ante cualquier síntoma de dolor agudo, pérdida de sensibilidad, enfriamiento o cambio de coloración en extremidades tras un consumo, es vital acudir de inmediato a un centro hospitalario. El tiempo, en estos escenarios, es sinónimo de supervivencia.
sos/ia












