El empresario colombiano Alex Saab, de 54 años y natural de Barranquilla, se declaró culpable el pasado 15 de septiembre de 2026 ante la jueza Kathleen M. Williams en la Corte Federal de Miami por un cargo de conspiración de lavado de dinero. La acusación está vinculada a sobornos y fraude en los contratos públicos del programa CLAP, el sistema de alimentación y medicinas del gobierno venezolano. Saab, quien fuera indultado por el presidente Joe Biden al final de su mandato a cambio de la liberación de diez ciudadanos estadounidenses retenidos en Venezuela, enfrenta ahora una pena máxima de 20 años de prisión y ha acordado pagar 195 millones de dólares como parte de su declaración de culpabilidad.
Este giro en el caso, que se remonta a acusaciones de 2019 y a una imputación formal de octubre de 2021, podría abrir una nueva etapa de cooperación entre Saab y las autoridades de Estados Unidos. Según fuentes judiciales, la defensa del empresario negocia activamente un acuerdo que incluye reuniones con el gobierno estadounidense para explicar el entramado de corrupción y entregar información sobre otros conspiradores. El exfiscal federal Kurt K. Lunkenheimer, quien manejó el caso antes del indulto que sorprendió a todos los involucrados, afirmó que la cooperación de Saab es un paso lógico: «Sí, así es como funciona», declaró en relación al proceso.
El blanco de la investigación: altos funcionarios venezolanos
El objetivo último de Estados Unidos sería desmantelar el esquema de corrupción del CLAP y obtener información clave contra altos funcionarios del gobierno de Nicolás Maduro, incluidos Diosdado Cabello y Delcy Rodríguez. Sin embargo, Lunkenheimer advierte que el estatus de Cabello es «raro» y que una eventual acusación formal dependería de un cambio político en Venezuela, en particular de la celebración de «elecciones libres y justas». En paralelo, el socio señalado de Saab, Álvaro Pulido, permanecería en fuga, posiblemente en Venezuela o Irán. Aunque el acuerdo podría incluir protección para la familia de Saab, no existe confirmación oficial al respecto. Lo que sí es seguro es que la defensa del empresario, descrita como «muy buenos abogados», buscará la máxima reducción de condena posible.
«Lo veo como algo positivo, como una decisión bastante difícil por parte del Gobierno Biden»
Kurt K. Lunkenheimer, exfiscal federal
Saab alcanzó una notable influencia en Venezuela gracias a sus contactos comerciales, pero hasta el momento no hay evidencia de vínculos con políticos colombianos. La decisión de declararse culpable en Miami no solo podría allanar el camino para una cooperación que lleve a los máximos responsables ante la justicia, sino que también reabre el debate sobre los alcances del indulto presidencial y su impacto en la lucha contra la corrupción transnacional. Mientras tanto, las autoridades estadounidenses mantienen la mira puesta en el entorno de Maduro, con la expectativa de que la información que entregue Saab sea la llave para nuevas acusaciones.










