Alexander Ardila confesó haber asesinado a Nini Johanna Londoño, de 38 años y madre de sus tres hijas, en un parque de Ciudad Bolívar, al sur de Bogotá, argumentando que el crimen se originó por el contenido que la mujer publicaba en TikTok. El feminicidio ocurrió el 4 de mayo de 2026, cuando Ardila atacó a su expareja con una navaja propinándole 12 puñaladas, según información de la Fiscalía. Un mes después del crimen, el victimario, quien actualmente se encuentra en libertad condicionada, relató los hechos en el podcast Más Allá del Silencio del periodista Rafael Poveda.
Ocho días antes del asesinato, la relación sentimental entre Alexander Ardila y Nini Johanna Londoño había terminado, y ella se había mudado a la casa de su familia materna. Según el relato de Ardila, creó una cuenta alterna de TikTok para espiar a su expareja y corroborar lo que sus hijas le contaban. “Yo me separé de ella ocho días antes. Descargué TikTok y creé una cuenta para mirar qué estaba haciendo. Ahí corroboré cosas que las niñas me venían diciendo y eso fue lo que me envenenó más. Todo el día la veía conectada y eso me comenzó a llenar de rabia”, declaró Ardila al podcast. El victimario aseguró que Londoño publicaba contenido con ropa escolar de sus hijas y en ropa interior, además de consumir marihuana y alcohol en presencia de las menores.
La noche del crimen
La noche del 4 de mayo, Ardila salió de la casa de su madre con la intención de encontrarse con Londoño luego de ver en una transmisión en vivo que ella aceptaba un reto con bebidas alcohólicas. Al encontrarla en la calle, intentó mostrarle pruebas en su celular para demostrar que era una “mala madre”, pero al meter la mano para sacar el dispositivo, según su propia versión, se encontró con la navaja. “No sé si al tener la navaja y estar ofendido por todo lo que estaba pasando, entonces salgo y la ataco. La verdad, en ese momento no las conté pero la Fiscalía me dijo que fueron 12 puñaladas”, confesó Ardila. Al día siguiente del crimen, el hombre se presentó voluntariamente ante la Fiscalía en Paloquemao, Bogotá, para entregarse.
“Fui, conté lo que había pasado y la fiscal fue muy clara conmigo: me dijo que era feminicidio, que no tenía rebaja de nada y que podía pagar más de 45 años de prisión”
Alexander Ardila, victimario
Actualmente, las tres hijas de la pareja se encuentran bajo custodia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) en el municipio de Chía. Ardila aseguró que, pese a que un amigo le sugirió huir, no tiene intención de escapar y espera la sentencia que podría superar los 45 años de prisión por el delito de feminicidio.












