Alexis García, experimentado técnico colombiano, reveló en una entrevista en el pódcast conducido por Felipe Muñoz detalles polémicos sobre su paso por Unión Magdalena en Santa Marta, durante el primer semestre de 2025 y algunos partidos del segundo, experiencia que duró menos de seis meses y culminó con su salida por los malos resultados del equipo, que descendió en diciembre. El entrenador describió este período como la parte más oscura del fútbol, destacando situaciones en las que jugadores actuaban en contra de sí mismos, un aprendizaje inesperado pese a su larga trayectoria en el deporte.
García, quien ha dirigido clubes como Nacional, Junior, Santa Fe, La Equidad —ahora Internacional de Bogotá— y Deportivo Pasto, acumula logros destacados como ser subcampeón de la liga en dos ocasiones con La Equidad, campeón de la Copa Colombia en 2008 y subcampeón del Torneo Apertura 2019 con Pasto. En Unión Magdalena, club que ostenta un título de liga en su historia y formó a figuras como Carlos Valderrama, el técnico enfrentó un entorno complicado marcado por supuestos escándalos de apuestas ilegales.
Descenso y problemas en el estadio
Tras el descenso, Unión Magdalena participará en el Torneo BetPlay 2026 de la Primera B y no jugará en su estadio Sierra Nevada, con su primer partido local programado en el Romelio Martínez de Barranquilla. Este cambio responde a los incidentes violentos registrados en enero de 2025 en Sierra Nevada, incluyendo un ataque al portero Iván Arboleda de Millonarios.
“Fue una aventura bastante interesante y difícil, como me gustan, porque me permitió conocer, como me decía Hugo Gallego, la parte oscura del fútbol; siempre estuve en la parte más clarita y saber cosas de fútbol que yo no sabía, pese a que llevo ahí toda mi vida: jugadores que actúan en contra de sí mismos, de tanta vaina, fue un aprendizaje total”
Alexis García, técnico
“Lo viví en La Equidad también, al final”
Alexis García, técnico
Estas declaraciones de García no solo iluminan las sombras internas del fútbol colombiano, sino que reavivan debates sobre la integridad en el deporte, especialmente en un club con un pasado glorioso pero reciente turbulento, dejando un testimonio crudo de los desafíos que enfrentan los directivos en entornos de alta presión.















