El reconocido presentador Alfonso Lizarazo, creador y conductor del programa Sábados Felices, fue secuestrado el 13 de noviembre de 1994 por integrantes del sexto frente de las Farc mientras realizaba una labor social en el municipio de Florida, Valle del Cauca. Lizarazo, quien llevaba 22 años al frente del exitoso espacio humorístico, fue interceptado junto a cuatro acompañantes cuando se desplazaba en un vehículo particular, tres kilómetros antes de la cabecera municipal. Tras cinco días de cautiverio, fue liberado sin secuelas físicas graves, gracias a la presión social y a las gestiones de las autoridades.
El secuestro ocurrió en el marco de una jornada benéfica organizada por el Club de Leones, que incluía la inauguración de la escuelita número 254 de la campaña “Lleva una escuelita en tu corazón”, un partido de fútbol y un espectáculo humorístico. Cerca de cinco mil habitantes presenciaron el evento, que logró recaudar doce millones de pesos. Al finalizar la jornada, el grupo decidió regresar a Bogotá de manera separada: el elenco artístico, conformado por quince artistas y dos bailarinas, viajó en un bus, mientras que Lizarazo optó por un carro particular. En el vehículo viajaban además Miguel Ángel Sandoval, presidente del Club de Leones; Diego Germán Carabalí, contralor municipal; y otros dos acompañantes. A la altura del retén ilegal, los guerrilleros, armados con fusiles y subametralladoras, detuvieron el automóvil, identificaron a Lizarazo y lo retuvieron junto a sus acompañantes, permitiendo que el bus siguiera su camino. El conductor del bus reportó que cerca de veinticinco vehículos estaban detenidos en el lugar.
Un mensaje en medio del conflicto
El secuestro se produjo en un contexto de escalada del conflicto armado colombiano y, según versiones de la época, buscaba enviar un mensaje al gobierno nacional días antes de la presentación de un informe sobre procesos de paz. La vulnerabilidad de figuras públicas quedó en evidencia cuando el grupo artístico advirtió la ausencia de Lizarazo al llegar al aeropuerto de Palmira. El vehículo en el que se desplazaban los secuestrados fue abandonado por los guerrilleros en el sector de El Llanito. La noticia del plagio conmocionó al país y reavivó la memoria del caso tras el fallecimiento de Lizarazo, ocurrido el 4 de agosto de 2026 a los 85 años.
Tras su liberación, Lizarazo continuó al frente de Sábados Felices por varios años más, aunque en sus últimas décadas residió en Barranquilla, manteniendo un perfil bajo. Su última aparición pública fue en 2023, durante el homenaje por los cincuenta años del programa. El episodio de 1994 quedó como uno de los casos más emblemáticos de la afectación del conflicto a personalidades de la vida pública colombiana.












