Alias ‘Calarcá’ de disidencias EMC retenido temporalmente por militares en vía de Antioquia

Compartir en redes sociales

En julio de 2024, un escolta de la Unidad Nacional de Protección relató con detalle la captura temporal y posterior liberación de alias ‘Calarcá’, comandante de una facción del Estado Mayor Central de las disidencias de las Farc, también conocido como alias Firu o alias Erika, durante un retén militar en una vía de Antioquia. El incidente ocurrió mientras el protegido viajaba en una caravana blindada de nivel tres, escoltada por la UNP, proveniente de varios pueblos y regresando de una reunión con funcionarios del Gobierno nacional y el Ministerio del Interior en Bogotá.

La detención se produjo de manera abrupta cuando una volqueta se atravesó en el camino, y militares emergieron de los lados de la carretera para rodear y encañonar los vehículos con fusiles y pistolas. Los escoltas, sin sacar sus armas debido al blindaje limitado de los carros, levantaron las manos y, a través del intercomunicador, el líder del esquema identificó al grupo como parte de la UNP. Fueron llevados a una instalación militar, donde permanecieron hasta altas horas de la noche, antes de ser liberados y enviados de regreso a Bogotá. Alias ‘Calarcá’ había sido nombrado gestor de paz por el Gobierno nacional, lo que explicaba la tranquilidad de los disidentes, quienes mantenían contactos directos con el director de la UNP y el Ministerio del Interior, confiados en una pronta salida.

Tranquilidad de los disidentes y llamadas al alto Gobierno

Durante la retención, los disidentes exhibieron un comportamiento calmado, hablando poco y realizando llamadas al alto Gobierno, conscientes de que no les pasaría nada grave. Días después, alias Firu fue capturado nuevamente pero liberado como parte de su rol en procesos de paz. La UNP, por protocolo, no verifica los elementos personales de los protegidos, imposibilitando revisiones de maletas o detección de armas, dinero o personas adicionales en los vehículos, como se descubrió en el retén.

“Nos íbamos transportando normal en la caravana, ya que veníamos de varios pueblos y habíamos salido de Bogotá de una reunión con el Gobierno nacional cuando de pronto una volqueta se nos atraviesa y sale gente del lado de la carretera y nos encañonan con fusiles y pistolas, ningún escolta trató de sacar armas, ya que el blindaje de los vehículos era nivel tres y no iba a soportar un ataque. Lo que hicimos fue que levantamos las manos y por el intercomunicador de uno de los vehículos, el líder de los escoltas les dijo que éramos de la UNP”

Escolta de la UNP (anónimo)

Regaños internos y filtraciones a medios

Tras la liberación, los escoltas fueron citados a descargos y recibieron una fuerte reprimenda por la supuesta filtración de información a medios, ya que no habían reportado las armas camufladas de manera impecable, el dinero transportado ni la presencia de personas ajenas al esquema de protección. Este episodio generó reacciones ligadas a un informe periodístico de Noticias Caracol, que menciona posibles vínculos entre el general Miguel Huertas del Ejército Nacional, Wilmar Mejía, director de Inteligencia Estratégica de la DNI, y las disidencias de alias ‘Calarcá’. Además, los escoltas enfrentaron amenazas de despido por la divulgación, mientras que los disidentes cubrían sus propios gastos en el esquema de protección.

“Los disidentes estaban tranquilos, ellos sabían que no les iba a pasar nada porque hablaban con el mismo Gobierno, con el director de la entidad, hablaban con el Ministerio del interior, sabían que iban a salir pronto y así fue efectivamente”

Escolta de la UNP (anónimo)

“El arma nunca la vimos, la tenían bien camuflada. Luego de la liberación nos citaron a descargos, nos dieron una lavada (regaño) por la filtración de la información, que porque no habíamos informado que ellos llevaban armas, que llevaban dinero, que había gente en la camioneta que no era del esquema, pero eso es imposible saberlo. Uno no puede revisar a un protegido, no le va a revisar las maletas para saber qué lleva”

Escolta de la UNP (anónimo)

El caso pone en evidencia las tensiones entre la protección estatal a figuras controvertidas en procesos de paz y las operaciones militares en zonas de conflicto, destacando los límites operativos de la UNP y las dinámicas de confianza con el Gobierno nacional en medio de disidencias armadas.

Sigue leyendo