En el marco de la ofensiva militar que adelantan las Fuerzas Militares en Norte de Santander, un hombre identificado como alias Jonás, de 39 años y señalado cabecilla logístico de la subestructura Jorge Briceño Suárez del GAO-r Estructura 33, se sometió a la justicia en el casco urbano de Tibú. El sometimiento se produjo ante soldados del Batallón de Ingenieros de Combate N.° 30, adscrito a la Fuerza de Tarea Vulcano, con apoyo de la Fuerza Aérea Colombiana y la Seccional de Investigación Criminal de la Policía Nacional. Junto a él, una mujer también vinculada al grupo armado se entregó voluntariamente, aunque su identidad y cargo no fueron revelados por las autoridades.
Alias Jonás acumulaba 19 años de permanencia en la organización, a la que ingresó en 2007 como guerrillero raso. Entre 2020 y 2024 se desempeñó como radista de comunicaciones y posteriormente ascendió a cabecilla de comisión y coordinador logístico regional, convirtiéndose en hombre de confianza de alias John Mechas. Según el reporte oficial de las Fuerzas Militares, era el responsable de la adquisición de material de guerra como fusiles y pistolas, la administración de recursos económicos y el reclutamiento ilegal en zonas rurales bajo influencia de la estructura criminal. Su labor resultaba clave para mantener las redes de abastecimiento de armas, el manejo de recursos y las comunicaciones de la Estructura 33 en la región del Catatumbo.
Golpe a las finanzas y la logística del GAO-r en el Catatumbo
El sometimiento de alias Jonás representa un duro golpe para las capacidades operativas del grupo armado en el departamento. De acuerdo con la información de inteligencia militar, el cabecilla habría sido delegado para participar en las mesas de diálogo con el Gobierno nacional durante 2024, lo que evidencia su nivel de confianza dentro de la organización. Además, se le vincula directamente con el manejo táctico de drones explosivos utilizados en confrontaciones contra el ELN en las veredas Campo 3, Campo 6 y Pacelli, así como con la coordinación de actividades financieras en las veredas Guachimán, Pacelli, Área Libre y Los Naranjos. La mujer que se sometió junto a él quedó a disposición de las autoridades competentes para definir su situación jurídica.
Las Fuerzas Militares reiteraron el llamado a los integrantes de grupos armados ilegales para que se acojan a los mecanismos de sometimiento y reintegración a la vida civil que ofrece el Estado colombiano. Este caso se suma a otros sometimientos logrados en el marco de la ofensiva que se adelanta en Norte de Santander, donde la presión militar busca desarticular las estructuras financieras y logísticas de los grupos al margen de la ley que operan en la región del Catatumbo.








