Alejandra Omaña, conocida en el ámbito público como Amaranta Hank, exactriz de cine para adultos, se posesionó como senadora de la República por el Pacto Histórico, representando a Norte de Santander. Durante la instalación del nuevo periodo legislativo en el Capitolio Nacional, la congresista anunció una agenda centrada en derechos humanos, equidad de género y la regulación del trabajo sexual, además de presentar proyectos de ley para la reparación de víctimas y la declaración de Cúcuta como distrito fronterizo, comercial e histórico. Portando un chal alusivo al templo histórico de Villa del Rosario, Omaña se integró a la Comisión Segunda del Senado, encargada de relaciones internacionales, fronteras y fuerza pública.
“Hoy estamos celebrando que por primera vez una mujer de Villa del Rosario está llegando acá”, afirmó la senadora durante su intervención, visiblemente emocionada. Omaña subrayó que su llegada al Congreso representa una oportunidad para transformar la política tradicional de su departamento. “Podemos buscar una forma diferente de hacer política”, declaró, y agregó que “vamos a revisar cuáles son las acciones que podemos priorizar y dejar a un lado los intereses personales”. La exactriz, que rompió estereotipos al pasar de la industria del entretenimiento para adultos a la política, dijo que su gestión buscará “priorizar los intereses colectivos” y defender los acuerdos de paz firmados con las guerrillas.
“Vamos a hacer un control político muy fuerte al Ministerio de Defensa y revisar que los acuerdos de paz se cumplan”
Alejandra Omaña, senadora del Pacto Histórico
En un contexto de fuerte polarización política, la senadora se refirió al nuevo gobierno entrante, al que calificó de “extrema derecha”. “El gobierno entrante de extrema derecha ha hablado de destripar a la izquierda y ya está haciendo trizas, a través de sus comunicados, la paz”, advirtió Omaña, quien no descartó recurrir a instancias internacionales para defender el proyecto de cambio que representa su bancada. La congresista hizo un llamado directo a los ciudadanos de Norte de Santander para que ejerzan veeduría y control político. “Ustedes pueden hacer un control político desde su propia opinión, desde su veeduría”, les dijo, y se mostró confiada en que “sabemos que esa transformación se va a lograr en el departamento”.
Omaña asume su curul en medio de un escenario de transición política, con la bancada del Pacto Histórico decidiendo votar por la presidencia del Senado según las garantías ofrecidas a sectores de oposición. La senadora, que representa a una región golpeada por la violencia y el narcotráfico, se comprometió a trabajar por la reparación de víctimas y la defensa de los derechos humanos. Su agenda incluye también la regulación del trabajo sexual, un tema que la ha acompañado a lo largo de su controversia pública, y propuestas para convertir a Cúcuta en un distrito que impulse la economía fronteriza. Con su llegada al Capitolio, Omaña busca demostrar que es posible una política diferente, alejada de los cánones tradicionales y más cercana a las necesidades de los ciudadanos.












