América de Cali ya tiene nuevo hogar temporal para la segunda mitad del año. La mañana del viernes 14 de agosto de 2026, la directiva del club recibió la confirmación oficial de la concesionaria Sencia, administradora del estadio El Campín de Bogotá, aprobando la solicitud para que el equipo escarlata dispute sus partidos como local en ese escenario. La medida llega como respuesta de emergencia tras los graves daños sufridos por el estadio Pascual Guerrero de Cali, luego del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió la región del Pacífico y el Eje Cafetero el pasado 10 de agosto. El sismo, cuyo epicentro se localizó en San José del Palmar, departamento del Chocó, dejó un saldo trágico de cerca de 300 víctimas fatales y destrucción generalizada, afectando no solo viviendas sino también infraestructura deportiva en varias ciudades.
La Liga BetPlay tiene prevista su reanudación a partir del miércoles 19 de agosto con la disputa de la sexta fecha, por lo que la urgencia de encontrar una sede era máxima para el cuadro americano. Aunque la Alcaldía de Cali informó que los daños en el Pascual Guerrero no eran de gravedad estructural extrema, sí resultaron inhabilitantes para albergar partidos, al igual que lo ocurrido con los estadios de Manizales y Pereira. En medio de este panorama, Dimayor había señalado la posibilidad de utilizar El Campín como alternativa, un camino que se concretó gracias al visto bueno de Sencia. No obstante, aún resta un acuerdo formal con el comité de seguridad y convivencia de Bogotá para garantizar la realización de los encuentros sin contratiempos.
Un regreso esperado a la capital
No es la primera vez que la afición escarlata disfruta del Campín en este 2026. El pasado 26 de julio, América ya había jugado en ese mismo escenario, enfrentando a Internacional de Bogotá en un partido que finalizó 2-0 a favor del visitante, con una asistencia superior a los 20.000 espectadores. Aquella jornada demostró la capacidad de convocatoria del club en la capital. Tras conocerse la noticia de la aprobación, un periodista local recordó que el equipo vallecaucano volverá a aparecer en El Campín después de tres semanas, justo cuando la emergencia por el terremoto obligó a replantear toda la logística del torneo. El estadio, que desde octubre de 2024 es administrado por Sencia, funciona actualmente como centro de acopio para ayudar a los damnificados por el sismo, una doble función que combina la solidaridad con la urgencia deportiva.
Mientras América celebra haber resuelto su sede, otros clubes del Eje Cafetero aún buscan solución. Once Caldas y Deportivo Pereira enfrentan serias dificultades para encontrar una cancha donde jugar como locales. Entre las opciones se barajan Medellín, Armenia y Yopal, pero todas presentan restricciones. La situación más crítica es la del cuadro Matecaña: la Alcaldía de Pereira terminó el permiso para usar el estadio Centenario de Armenia después de los actos de violencia protagonizados por aficionados el 20 de febrero, incidente que dejó un muerto y tres heridos. Además, Yopal también tiene antecedentes de riñas entre hinchas que empañaron un partido el 10 de abril de 2026, lo que cierra aún más las posibilidades para los equipos damnificados por el terremoto.
«El cuadro Matecaña tiene un problema en la capital del Quindío, ya que la Alcaldía tuvo al club en el primer semestre de 2026 y acabó con el permiso para usar el estadio Centenario por actos de violencia de los aficionados el 20 de febrero»
Alexis Rodríguez, Periodista deportivo
América de Cali, por su parte, ya puede concentrarse en lo deportivo. Con el Campín como fortín temporal, el equipo espera mantener el impulso que mostró en julio y seguir sumando puntos en la Liga BetPlay, mientras la ciudad de Cali trabaja en la reconstrucción de su estadio y de los barrios más afectados como San Fernando, donde los escombros aún dominan el paisaje. La historia del fútbol colombiano suma así un nuevo capítulo de resiliencia, donde la emergencia natural obliga a reinventar las sedes sin perder de vista la pasión de las hinchadas.










