América de Cali recibirá a Junior de Barranquilla el miércoles 25 de agosto a las 6:20 de la tarde en el estadio Francisco Rivera Escobar de Palmira, en un partido correspondiente a la séptima fecha de la Liga BetPlay que promete ser un clásico entre dos de los equipos más ganadores del fútbol colombiano. El encuentro, que podrá verse por Win Sports y por la plataforma digital Win Play, enfrentará al líder absoluto del campeonato, que suma trece puntos en cinco partidos con once goles a favor y ninguno en contra, contra el bicampeón defensor, que atraviesa una crisis de resultados sin victorias en el segundo semestre.
Las realidades opuestas de ambos conjuntos marcan el ambiente previo al duelo. Mientras América de Cali ostenta un puntaje perfecto en defensa y se mantiene en lo más alto de la tabla, Junior de Barranquilla acumula dos empates y dos derrotas en la Liga, además de haber quedado eliminado en la primera fase de la Copa Colombia. La diferencia de rendimiento convierte al partido en una prueba de fuego para el equipo barranquillero, que busca recuperar el nivel que lo llevó a consagrarse bicampeón en junio de 2026.
Una sede obligada por las circunstancias
El escenario del partido no será el estadio Pascual Guerrero de Cali, sino el Francisco Rivera Escobar de Palmira, un recinto con capacidad para quince mil trescientos espectadores. La decisión responde a que el estadio caleño está inhabilitado por los daños ocasionados por el terremoto del 10 de agosto y por los incidentes de violencia protagonizados por hinchas, que llevaron a Bogotá e Ibagué a descartar ser sede temporal. Otros estadios cercanos como el Palogrande de Manizales, el Hernán Ramírez Villegas de Pereira y el Centenario de Armenia también permanecen fuera de servicio.
La difícil situación logística ha obligado a la Liga a reprogramar varios encuentros de la séptima fecha. Santa Fe y Tolima vieron aplazados sus partidos por compromisos internacionales, mientras que el duelo entre Pereira y Medellín fue reprogramado como consecuencia del terremoto. Además, los incidentes del veintidós de agosto afectaron la posibilidad de utilizar el estadio El Campín de Bogotá como sede alternativa.
América de Cali, que aún no ha encontrado un goleador en el mercado de fichajes, deberá afrontar el compromiso con la necesidad de mantener su invicto y su liderato. Mientras tanto, la directiva evalúa opciones para la localía de los próximos partidos, entre ellas volver al Pascual Guerrero a puerta cerrada, una medida que ya emplean Atlético FC y Boca Juniors de Cali en la segunda división, o continuar en el Francisco Rivera Escobar de Palmira. La decisión será clave para definir el resto del semestre del equipo escarlata.










