En un giro inesperado para los aficionados al fútbol, el partido entre América de Cali y Atlético Nacional, que debía disputarse el próximo sábado 8 de agosto a las 8:30 p.m. en el estadio Pascual Guerrero, será reprogramado para el domingo 9 de agosto. La solicitud fue realizada por la Policía Nacional a la Dimayor y al club escarlata debido a la falta de pie de fuerza para cubrir el operativo de seguridad que demandará la posesión del presidente electo, Abelardo de la Espriella. El evento de transmisión de mando se llevará a cabo el mismo sábado en la Arena USC de Cali, lo que ha obligado a las autoridades a concentrar todos sus recursos humanos y logísticos en garantizar la seguridad del mandatario y su comitiva, dejando sin capacidad operativa para atender un encuentro deportivo considerado de alto riesgo.
La determinación, que aún está a la espera de una confirmación oficial sobre el nuevo horario por parte de la Dimayor, responde a una medida preventiva ante la imposibilidad de desplegar el dispositivo de seguridad requerido para un clásico del fútbol colombiano. El partido corresponde a la fecha 4 de la Liga BetPlay II-2026 y llega en un momento particularmente sensible para el cuadro ‘escarlata’, que arrastra una sanción de cinco jornadas sin público por los disturbios protagonizados por sus aficionados en la final de la Copa Colombia de 2024, un antecedente que eleva aún más las exigencias de seguridad para cualquier encuentro que dispute.
Un operativo de seguridad sin precedentes
La situación no es aislada. Según reveló el periodista Harold Caicedo, de Zona Libre de Humo, la solicitud de la Policía Nacional a la Dimayor fue categórica: no se jueguen partidos durante la semana de la posesión presidencial en Cali. Esto incluye no solo el duelo entre americanos y paisas, sino también el compromiso de la fecha 3 entre Deportivo Cali y Águilas Doradas, que se disputa en el estadio de Palmaseca, en jurisdicción de Palmira. Las autoridades argumentan que el pie de fuerza de este municipio también estará enfocado en la seguridad del evento presidencial, imposibilitando la logística del encuentro deportivo. La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, confirmó que se realizó el primer consejo de seguridad para garantizar la tranquilidad de los vallecaucanos y del presidente electo.
Recompensa y restricciones drásticas
En medio de este complejo panorama de seguridad, las autoridades han tomado medidas extremas. El municipio de Cali y la Gobernación del Valle ofrecieron una recompensa de hasta 500 millones de pesos para quien suministre información sobre cualquier amenaza que atente contra la seguridad durante la ceremonia de posesión. Además, la mandataria departamental fue enfática al anunciar severas restricciones. «No se puede volar ningún dron ni en Cali ni en los municipios vecinos, ni en Palmira, ni en Florida, ni en Pradera, ni en Candelaria, ni en Jamundí», advirtió Dilian Francisca Toro, delineando un perímetro de seguridad aéreo que abarca gran parte del área metropolitana y que demuestra la magnitud del operativo dispuesto para un evento que concentrará toda la atención y los recursos del Estado.












