Un optimista panorama se vislumbra para el comercio exterior colombiano. En los próximos días, Estados Unidos podría eliminar el arancel del 12,5% que actualmente aplica a los productos colombianos, según lo anticipó Javier Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex). El anuncio se realizó durante el 38° Congreso Nacional de Exportadores, celebrado en Bogotá, y representa un alivio significativo para más de 1.751 empresas nacionales, especialmente aquellas intensivas en mano de obra, en un momento crucial para la reactivación económica del país.
La posible reducción a cero de este gravamen es el resultado de un complejo proceso diplomático y regulatorio. Estados Unidos había impuesto el arancel a Colombia por no contar con un instrumento jurídico que garantizara el control de productos fabricados con trabajo forzoso. En respuesta, el gobierno colombiano, liderado por el presidente Abelardo de la Espriella, expidió un borrador de decreto regulatorio que, tras un período de comentarios, busca establecer un sistema de gestión de riesgo para impedir el ingreso de estos insumos al territorio nacional. La decisión de Washington de reevaluar la medida también se vio influenciada por una solicitud directa del presidente De la Espriella a su homólogo estadounidense, Donald Trump, para suspender los aranceles como parte de los esfuerzos de recuperación tras el terremoto del 10 de agosto de 2026.
Un proceso de negociación estratégica
El camino hacia este posible acuerdo no estuvo exento de obstáculos. Javier Díaz detalló que la demora en la expedición del instrumento jurídico colombiano se debió a un «tire y afloje» y a las trabas burocráticas entre la Dian y el Ministerio de Comercio durante la administración anterior de Gustavo Petro. Superados estos escollos, el ministro de Comercio, Industria y Turismo, Mauricio Gómez Amín, se reunió el pasado 20 de agosto con el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, para coordinar los esfuerzos de reconstrucción post-terremoto y avanzar en la agenda comercial. En ese encuentro, Greer manifestó el compromiso de su país de «fortalecer nuestros lazos económicos y comerciales, incluyendo a través de la negociación expedita de un Acuerdo sobre Comercio Recíproco».
«La información que tengo es que ese arancel del 12,5% podría bajar a cero»
Javier Díaz, presidente de Analdex
Díaz explicó que el decreto colombiano no implica una prohibición absoluta, sino un sistema de vigilancia. «Colombia necesitaba sacar un instrumento jurídico que garantizara que productos, materias primas e insumos producidos en países con trabajo forzoso no entraran a territorio colombiano. No es una prohibición absoluta, sino un sistema de gestión del riesgo», aclaró. Este mecanismo fue visto con buenos ojos por Washington, que reconoce que en Colombia no existen prácticas directas de trabajo forzoso, facilitando así la eliminación del gravamen.
Impacto en la reactivación económica y la diversificación
La eliminación del arancel no solo aliviaría la carga sobre las 1.751 empresas exportadoras directamente beneficiadas, sino que revitalizaría todo el ecosistema productivo. Cabe recordar que casi el 30% del valor total de las exportaciones colombianas tiene como destino Estados Unidos, un mercado que Javier Díaz definió como «el ancla» y «nuestro principal mercado». En un contexto de reconstrucción nacional, mantener y fortalecer ese vínculo es vital. Sin embargo, el líder gremial también subrayó la necesidad de no poner todos los huevos en una sola canasta. «Defender a Estados Unidos y diversificar no son estrategias opuestas, son complementarias. Tenemos que exportar más a Estados Unidos, pero también abrir nuevos mercados», sentenció Díaz.
«Estados Unidos no es un destino más: es el ancla, es nuestro principal mercado. Uno no puede desentenderse de ese mercado»
Javier Díaz, presidente de Analdex
En esa línea de apertura de nuevos horizontes, Analdex también está impulsando la reactivación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Israel. Según Díaz, existe un borrador de decreto listo y su equipo ya se ha reunido con la embajada israelí, la cual ha confirmado su interés en comprar carbón colombiano. Para que el acuerdo entre plenamente en vigor, la propuesta de los exportadores es realizar un intercambio de notas diplomáticas entre las cancillerías de ambos países. Mientras tanto, la expectativa se centra en la publicación definitiva del decreto colombiano y la consecuente respuesta de Estados Unidos, una decisión que podría marcar un antes y un después para la economía nacional.










