Andrea Valdiri denuncia trabas aduaneras de 8 horas para llevar ayuda a Venezuela

Compartir en redes sociales

La influencer colombiana Andrea Valdiri denunció públicamente los obstáculos burocráticos y las extensas revisiones aduaneras que enfrentó al intentar trasladar ayuda humanitaria hacia Venezuela, luego de los dos terremotos que sacudieron al vecino país el pasado 24 de junio de 2026. Valdiri, quien viajó por carretera desde La Guajira, relató que debió gestionar la documentación de su camioneta en Maicao y someter el cargamento a revisiones aduaneras que se extendieron por ocho horas, además de enfrentar un paro indígena que bloqueó el avance. «Llevar donaciones a Venezuela es un proceso desgastante, lleno de trámites y largas esperas aduaneras», afirmó la influencer, quien destacó que la presencia de contactos locales fue fundamental para sortear la burocracia, aunque no logró eliminarla por completo.

La emergencia humanitaria generada por los sismos de magnitudes 7.2 y 7.5, que según el balance oficial dejaron 2.295 fallecidos y más de 11.200 heridos, además de decenas de miles de desaparecidos, ha provocado una respuesta masiva de la ciudadanía colombiana con donaciones. Sin embargo, toneladas de alimentos, medicinas y ropa permanecen retenidas en centros de acopio en Cúcuta, en Norte de Santander, y en los municipios venezolanos Pedro María Ureña y San Antonio del Táchira, a la espera de autorizaciones para cruzar la frontera hacia Caracas y La Guaira. «Todo lo que tengo que donar debe pasar por la aduana para que verifiquen todo lo que llevo y ese es un proceso de ocho horas, o sea, todo un día», explicó Valdiri, quien señaló que aunque la ayudaron con el papeleo y le abrieron el camino, «es complicado poder llevar cosas al vecino país».

Trabas administrativas y desconfianza

Voluntarios y organizaciones civiles han denunciado que las autoridades venezolanas solicitan permisos especiales y salvoconductos difíciles de obtener, lo que obliga a los donantes a recurrir a rutas alternativas más peligrosas para evitar los controles. Ana Corina Mariño, voluntaria que participa en las labores de ayuda, declaró en entrevista con 6AM – W que «las autoridades están solicitando permisos y obstaculizando la distribución de ayudas a víctimas del doble terremoto». Mariño agregó que «toca ir por vías alternas donde uno sepa que no están ellos, un poco más peligrosas». La situación se agrava porque el gobierno venezolano ha instruido concentrar toda la ayuda en un centro estatal en San Cristóbal, decisión que genera desconfianza entre los donantes. «Mucha gente no quiere llevarlas allá porque las van a tomar como propias», comentó una voluntaria anónima desde un centro de acopio.

«No hay vehículos autorizados para poder llevar las ayudas. Al parecer, no hay un permiso por parte de las autoridades y ya confirmaron que voluntarios que no sean autorizados por ellos no pueden pasar».

Colaboradora de un centro de acopio, citada por La Razón

Frente a este panorama, algunas organizaciones han buscado alternativas para canalizar la asistencia. La ONG Rotary asumió el traslado de las primeras toneladas de ayuda, mientras que la Iglesia católica en Cúcuta ofreció su logística a la espera de soluciones. Usuarios de redes sociales como X y Facebook han documentado que no todos los vehículos o personas logran cruzar con donaciones, incluso ante la urgencia humanitaria. Ana Corina Mariño recomendó que «lo mejor es conseguir lugares a donde donar dinero para que podamos escoger qué es lo que se necesita en el momento», como una forma de evadir las trabas burocráticas y asegurar que la ayuda llegue directamente a los damnificados. La crisis, que suma ya más de 11.200 heridos y continúa con labores de búsqueda de desaparecidos, mantiene en vilo a las comunidades de ambos lados de la frontera, mientras la solidaridad ciudadana choca contra los muros de la burocracia.

Sigue leyendo