Anemia no detectada a tiempo complica cirugías en Colombia

Compartir en redes sociales

Especialistas en anestesiología han lanzado una alerta sobre la situación de la anemia en Colombia, una condición que, según advierten, suele pasar inadvertida y puede complicar gravemente las intervenciones quirúrgicas si no es detectada a tiempo. El médico Felipe Posada Arenas, especialista en Anestesiología y Reanimación de Mentoring Medic, señaló que el gran riesgo radica en que la anemia leve o moderada se confunde con el cansancio rutinario, lo que lleva a muchos pacientes a llegar al quirófano sin conocer sus verdaderos niveles de hemoglobina.

Síntomas como fatiga persistente, dificultad para concentrarse, palidez, mareos, falta de aire durante esfuerzos leves o uñas frágiles suelen ser atribuidos al estrés o al exceso de trabajo, según explicó el doctor Posada en declaraciones divulgadas en un artículo de Infobae. La condición puede deberse a múltiples causas: deficiencia de hierro, enfermedades digestivas como la celiaquía o inflamatorias intestinales, falta de vitamina B12 o ácido fólico, enfermedades renales, pérdidas de sangre por úlceras o hemorragias digestivas, cirugías previas, dietas restrictivas con bajo aporte de hierro y proteínas, embarazos frecuentes y trastornos hereditarios como talasemia o anemia falciforme.

Una realidad que afecta a millones

De acuerdo con la guía para la prevención de la anemia publicada por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), cerca del 15% de las mujeres en edad fértil en Colombia presenta esta condición, mientras que en los hombres la cifra se sitúa en alrededor del 5%. El documento subraya que la anemia no se explica únicamente por falta de hierro, sino que es un problema de salud pública multifactorial que requiere atención temprana. En las mujeres en edad reproductiva, los sangrados menstruales abundantes o prolongados influyen directamente, sobre todo si coinciden con una alimentación insuficiente o problemas de absorción intestinal.

La detección temprana permite corregir los niveles de hemoglobina y las reservas de hierro antes de cualquier cirugía, reduciendo así complicaciones durante y después del procedimiento. Los especialistas recomiendan revisar los exámenes de sangre entre cuatro y seis semanas antes de una intervención quirúrgica, y en caso de detectar deficiencias, corregirlas con suplementación especializada de alta absorción. Llegar al quirófano con parámetros adecuados favorece la oxigenación de los tejidos, reduce el riesgo de infecciones y mejora la cicatrización.

«El gran riesgo es que la anemia leve o moderada suele pasar desapercibida porque sus síntomas pueden confundirse con el cansancio propio de la rutina. Fatiga persistente, dificultad para concentrarse, palidez, mareos, falta de aire durante esfuerzos leves o uñas frágiles son algunas de las señales más frecuentes. Como muchas personas las atribuyen al estrés o al exceso de trabajo, es común que lleguen a una cirugía sin conocer realmente cómo están sus niveles de hemoglobina.»

Dr. Felipe Posada Arenas, médico especialista en Anestesiología y Reanimación de Mentoring Medic

La Organización Mundial de la Salud recomienda incluir en la dieta alimentos ricos en hierro como carnes rojas, pescados, legumbres, espinacas y frutos secos, acompañados de vitamina C, B12 y ácido fólico para mejorar la absorción. Asimismo, advierte que se debe evitar el consumo de café, té y grandes cantidades de calcio, ya que reducen la capacidad del organismo para asimilar el hierro. La alerta de los especialistas busca crear conciencia sobre la necesidad de no normalizar el cansancio crónico y acudir a controles médicos periódicos, especialmente ante la proximidad de cualquier procedimiento quirúrgico.

Sigue leyendo