**Anif advierte que déficit fiscal heredado a De la Espriella sería de $63 billones**

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La Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) encendió las alarmas sobre el estado de las finanzas públicas colombianas al recomendar al presidente electo Abelardo de la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, un ajuste fiscal equivalente a tres puntos del producto interno bruto (PIB), unos 53 billones de pesos. En un documento titulado «La bomba de tiempo fiscal que recibe el Gobierno de Abelardo de la Espriella», el centro de estudios advierte que el déficit fiscal podría llegar al 7,2% del PIB en 2026 si no se toman medidas urgentes, lo que implicaría heredar una brecha de al menos 63 billones de pesos que deberán pagarse en 2027.

La advertencia llega a 46 días de que culmine el mandato de Gustavo Petro, en plena transición presidencial. Según Anif, la administración saliente traslada la carga del ajuste al gobierno entrante, pues el déficit fiscal oficial proyectado para este año es de 5,3% del PIB, con un déficit primario de 2,1%, pero las estimaciones del centro de estudios indican que la cifra real sería de 6,5% del PIB (déficit primario de 3,3%). En un escenario pesimista, sin ahorros en el pago de intereses de la deuda, el déficit fiscal podría escalar hasta 7,2% del PIB, incrementando el costo de la deuda de 3,2% a 4,2% del PIB.

El ajuste propuesto por Anif busca cerrar esa brecha combinando recortes de gasto con una reforma tributaria estructural. La reforma tributaria oficial planteada por el gobierno saliente asciende a 30,2 billones de pesos, pero el centro de estudios considera insuficiente esa cifra frente al tamaño del desequilibrio fiscal.

Las recomendaciones de Anif para el próximo gobierno

El documento plantea que para cumplir con la regla fiscal, el gobierno entrante debería rezagar al menos 63 billones de pesos en gasto, que se pagarían en 2027, bajo la cláusula de escape permitida por el Consejo Superior de Política Fiscal (Confis), que autoriza un déficit primario máximo de 2,1% del PIB. Sin ese rezago, el déficit primario podría superar el 4% del PIB. Ante esta disyuntiva, Anif recomienda empezar a aplicar las medidas desde 2026, con un enfoque doble: reducir el gasto público de forma significativa y, al mismo tiempo, impulsar una reforma tributaria que amplíe la base de contribuyentes y combata la evasión.

«Dada la magnitud del ajuste fiscal requerido, una vez se realicen ajustes significativos en el gasto, se debe considerar una reforma tributaria estructural enfocada en ampliar la base tributaria y reducir la evasión»

Anif, documento «La bomba de tiempo fiscal que recibe el Gobierno de Abelardo de la Espriella»

El centro de estudios también subraya que el ajuste debe ir acompañado de medidas para reactivar la inversión y la productividad, sumando al menos un punto porcentual al crecimiento anual. «Por el contrario, si el Gobierno quiere cumplir con la desviación permitida por el Consejo Superior de Política Fiscal (Confis) bajo la cláusula de escape de la regla fiscal, que permite máximo un déficit primario de 2,1% del PIB, se deberían rezagar al menos $63 billones, los cuales se tendrían que pagar en el 2027, heredando el problema a la nueva administración», advierte el documento. Anif califica el panorama como una «disyuntiva compleja» entre asumir el costo del ajuste en 2026 o desplazarlo a 2027, y llama al gobierno entrante a actuar con celeridad para recuperar la credibilidad fiscal y evitar una crisis de mayores proporciones.

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