Las exportaciones colombianas enfrentan una tormenta perfecta que combina la apreciación del peso frente al dólar, el incremento en los costos laborales derivado de la Reforma Laboral de 2025 y la subida del salario mínimo para 2026, y la imposición de un nuevo arancel adicional por parte de Estados Unidos. Así lo advierte un informe de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), que alerta sobre la presión simultánea que reduce los ingresos en pesos de los exportadores, encarece la nómina y disminuye la caja de las empresas.
El análisis, con datos al cierre de junio y al 24 de julio de 2026, revela que la cotización del dólar se ubica por debajo de los 3.200 pesos, lo que representa una apreciación del peso colombiano del 12,8% en lo que va del año. Este fenómeno contrasta con la situación de 2022, cuando la moneda colombiana era la más depreciada de la región. Según Anif, la debilidad global del dólar explica solo una parte de esta apreciación, que también responde a un mayor apetito por activos de riesgo y al diferencial de tasas de interés, con la tasa de referencia del Banco de la República en el 12%.
Costos laborales y aranceles agravan el panorama
A la presión cambiaria se suma el aumento del salario mínimo en un 23,7% para 2026, que fijó el nuevo valor en 2.000.000 de pesos mensuales. Este incremento, junto con los efectos de la Reforma Laboral de 2025 –que redujo la jornada laboral, aumentó los recargos nocturnos y las horas extra, y restringió la contratación a término fijo–, ha encarecido significativamente la nómina de las empresas. Anif señala que el desafío no es solo de mayor gasto, sino de caja, ya que las compañías deben cubrir estos costos mientras sus ingresos en pesos se reducen por la baja del dólar.
Adicionalmente, desde el 24 de julio de 2026, Estados Unidos aplica un arancel adicional del 12,5% a productos colombianos, como resultado de una investigación por controles de trabajo forzoso bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. Este arancel afecta potencialmente a exportaciones que en 2025 sumaron 4.438,4 millones de dólares, equivalentes al 29,8% de lo enviado al mercado estadounidense. Los aranceles adicionales proyectados ascienden a 80 millones de dólares, y los sectores más expuestos son la floricultura, con un 94% de sus ventas externas dirigidas a EE.UU., las flores (92,6%), el café (88,3%) y el banano (65,7%).
«El desafío no es solo de mayor gasto, sino de caja»
Anif, Asociación Nacional de Instituciones Financieras
El informe señala que la combinación de estos factores genera una exposición diferenciada por sectores. Por ejemplo, la maquinaria de oficina presenta una exposición cambiaria del 82,6% y una exposición laboral del 54,1%, mientras que los metales básicos registran un 65,1% y un 48,2%, respectivamente. Once sectores concentran el 85,7% de las exportaciones potencialmente afectadas por el arancel estadounidense, lo que evidencia una alta vulnerabilidad en la canasta exportadora, compuesta entre enero y mayo de 2026 por un 40,2% de bienes industriales extractivos, un 26,8% de productos agrícolas y un 15,1% de manufacturas.
A pesar de este complejo escenario, las exportaciones de mayo de 2026 alcanzaron los 5.193,0 millones de dólares, con un crecimiento del 19,2% frente al mismo mes de 2025. No obstante, la inflación anual a junio se ubica en el 6,14%, y la participación de las exportaciones en el PIB es del 15,1%, frente a unas importaciones que representan el 20,5%. Anif advierte que la debilidad global del dólar explica solo una parte del fenómeno, y que la presión sobre los exportadores colombianos podría intensificarse si se mantienen las condiciones actuales de apreciación cambiaria, aumento de costos y barreras arancelarias.












