El centro de estudios económicos Anif advirtió que el costo laboral por hora en Colombia podría aumentar un 34,7 por ciento, pasando de 7.736 pesos actuales a 10.422 pesos entre el primer semestre de 2025 y mediados de 2026. Este incremento, calculado por el gremio, generaría efectos negativos en la contratación de personal, la formalización laboral y la sostenibilidad de las empresas, impulsado principalmente por el aumento del salario mínimo, la reducción gradual de la jornada laboral y las modificaciones en los recargos nocturnos y dominicales.
De acuerdo con los análisis de Anif, cerca del 80 por ciento del incremento total en el costo laboral se debe al alza en el salario mínimo mensual legal vigente, mientras que más de la mitad de los trabajadores colombianos laboran en micro y pequeñas empresas donde los ingresos se acercan a ese piso salarial, lo que agrava el panorama para estos negocios.
Desafíos para micro y pequeñas empresas
El aumento del salario mínimo busca proteger el poder adquisitivo de los trabajadores en un contexto de productividad estancada que complica aún más la capacidad de las compañías para absorber estos costos. Las microempresas, con entre uno y cinco empleados, sufrirán el mayor impacto, a diferencia de las grandes compañías que tienen más margen para ajustar sus estructuras, según los expertos de Anif.
Entre las posibles respuestas empresariales se encuentran reducciones en las contrataciones, reorganización de turnos y limitaciones en la expansión, medidas que algunas compañías ya están implementando. No todas las empresas podrán trasladar estos mayores costos a los precios de sus productos o servicios, lo que podría alterar de manera permanente la relación entre salario y productividad debido a la combinación de estas reformas laborales.















