La Agencia Nacional de Tierras, dirigida por Juan Felipe Harman Ortiz, entregó oficialmente la hacienda La Virgen del Cobre, de 1.143 hectáreas, a tres asociaciones campesinas en la región de Urabá, Antioquia. Las beneficiarias son la Asociación Tierra y Vida, de la que forma parte Alicia Ramos Pacheco; Asodisban y Acamcopaz, en un proceso adelantado recientemente mediante un convenio con la Unidad para las Víctimas y con el acompañamiento de la Fuerza Pública. Esta entrega representa una reparación integral para campesinos y víctimas del conflicto armado, tras la incautación del predio por sus vínculos con paramilitares y narcotráfico, ya que la empresa ocupante no pagó al Estado.
El predio, intervenido por la Fiscalía en 2023, fue sede del Bloque Elmer Cárdenas de las Autodefensas Unidas de Colombia bajo el mando de Freddy Rendón Herrera, conocido como “el Alemán”, y escenario de reuniones paramilitares, masacres y control territorial durante los años 80 y 90. Figura en el informe de la Comisión de la Verdad sobre el paramilitarismo en Urabá, con vínculos a figuras como “Pelusa”, “Don Mario”, “Otoniel” y el exgeneral Rito Alejo del Río. Su antiguo propietario, Antonio Ocampo Obando, fue asesinado en 2017. Alicia Ramos Pacheco, quien ha perdido 53 familiares en el conflicto, expresó su emoción por recibir esta tierra que antes era considerada intocable.
Emociones y compromisos de las comunidades
Las asociaciones beneficiarias se comprometen a destinar el terreno a la producción agrícola y a la reconstrucción de sus proyectos de vida, convirtiendo la hacienda en un referente de soberanía alimentaria. Juan Felipe Harman Ortiz destacó el cambio en las emociones de los campesinos, mientras que Ramos Pacheco compartió su sueño cumplido.
“Soñábamos con tener un pedazo de tierra. No me cabe la alegría en el pecho, sentirme orgullosa de que me entregaron una hacienda que era intocable”.
Alicia Ramos Pacheco, integrante de la Asociación Tierra y Vida
“Ya no se ven lágrimas en los ojos de los campesinos por dolor, sino por alegría”.
Juan Felipe Harman Ortiz, director de la Agencia Nacional de Tierras
Esta entrega marca un paso hacia la justicia y la paz en Urabá, transformando un símbolo de violencia en un espacio de esperanza y desarrollo productivo para las comunidades afectadas.















