El Ejército Nacional de Colombia no tiene en funcionamiento los 19 sistemas antidrones adquiridos para la región del Catatumbo, luego de que estos fallaran en las pruebas técnicas y fueran devueltos al proveedor, casi un año después de la firma de un contrato superior a los 80.000 millones de pesos. La información fue confirmada por fuentes militares, que indicaron que los equipos, tres fijos y dieciséis semifijos, no lograron detectar los artefactos enemigos, incumpliendo las especificaciones técnicas definidas por la institución. El contrato, adjudicado en 2025, tenía como fecha de entrega original diciembre de ese año, pero fue prorrogada hasta febrero de 2026, sin que los sistemas superaran las pruebas.
La falla técnica de estos equipos antidrones ocurre en un contexto crítico para la seguridad en el Catatumbo, una de las zonas más golpeadas por ataques con drones cargados con explosivos. En lo corrido del año, se han registrado 172 ataques con estos artefactos, que han dejado un saldo de seis militares y cinco civiles muertos, además de 141 heridos. Recientemente, en Tibú, parte del aeropuerto fue destruido por un explosivo lanzado desde un dron, con tres civiles heridos. La falta de sistemas operativos deja a la fuerza y a la población sin protección frente a esta amenaza creciente.
El origen del contrato y la responsabilidad de Codaltec
El proceso de compra fue centralizado por decisión del Ministerio de Defensa. En agosto de 2024, el entonces ministro Pedro Arnulfo Sánchez emitió una directiva que ordenaba que todas las adquisiciones de sistemas antidrones fueran gestionadas por la Corporación de Alta Tecnología para la Defensa (Codaltec). Así lo confirmó el general (r) Erick Rodríguez, quien se desempeñaba como segundo comandante del Ejército al momento de la adjudicación del contrato. “En el mes de agosto del año pasado el ministerio emitió una directiva ordenando que todas las compras antidrones las debía hacer Codaltec”, declaró el oficial en retiro. La empresa, a su vez, tercerizó la adquisición a un comercializador colombiano que ofreció un sistema antidrones de origen australiano, el cual no ha funcionado para las necesidades operativas del Catatumbo.
«En el mes de agosto del año pasado el ministerio (a cargo del jefe de cartera, Pedro Arnulfo Sánchez) emitió una directiva ordenando que todas las compras antidrones las debía hacer Codaltec»
General (r) Erick Rodríguez, ex segundo comandante del Ejército
Ante el incumplimiento, el contrato ha entrado en una fase de debido proceso, que incluye la revisión de las fallas técnicas, procesos de conciliación y la posible activación de las pólizas de garantía, así como la imposición de sanciones al proveedor. Fuentes militares señalaron que la situación es particularmente grave debido a la urgencia operativa: la fuerza continúa sin sistemas de defensa mientras los ataques con drones se incrementan. De no llegar a un acuerdo, los casi 80.000 millones de pesos asignados al Ejército podrían regresar al tesoro nacional y quedar a disposición del próximo Gobierno, en un escenario que deja en evidencia las fallas en los procesos de contratación y la vulnerabilidad de una región que clama por protección.












