El exministro del Trabajo Antonio Sanguino presentó ante el Consejo de Estado dos escritos para defender las medidas que firmó durante su gestión en el Gobierno de Gustavo Petro. Se trata del Decreto 234, que establece la regulación de la negociación colectiva por niveles, y del Decreto 1469, que fija el aumento del salario mínimo para 2026 en un 23%. Sanguino anunció la radicación de estos documentos a través de su cuenta en X, donde afirmó que no dejará solos a los trabajadores colombianos y que seguirá defendiendo los decretos porque son justos y constitucionales.
Uno de los escritos corresponde a una coadyuvancia y un recurso de súplica contra la suspensión provisional del Decreto 234, decisión adoptada por el Consejo de Estado el pasado 2 de octubre. El otro es una solicitud para ser reconocido como coadyuvante en el proceso que cuestiona el incremento salarial de 2026, con el fin de presentar alegatos en favor de la medida. La suspensión del Decreto 234 es una medida cautelar, no una anulación definitiva, pero el exministro advirtió que una decisión provisional no puede dejar a miles de trabajadores sin mesa de negociación mientras el debate de fondo ni siquiera ha comenzado.
Defensa de la negociación colectiva y el salario mínimo
El Decreto 234, fechado el 6 de marzo de 2026, establecía un modelo de negociación colectiva unificada por niveles para trabajadores del sector privado y oficiales, con mecanismos que involucran a múltiples empleadores y sindicatos, y disposiciones sobre representatividad, pliegos y mesas únicos, coordinación entre niveles, efectos de las convenciones colectivas y adaptación para mipymes. El Consejo de Estado señaló preliminarmente que el Ejecutivo podría haber excedido su facultad reglamentaria, ya que las normas vigentes permiten negociaciones amplias pero no un sistema completo organizado en niveles, y los convenios 98 y 154 de la OIT no contendrían la estructura específica del decreto. Por su parte, el Decreto 1469, expedido en 2025, estableció un incremento salarial del 23% para 2026, el cual fue demandado por ciudadanos, gremios y organizaciones.
«Como Ministro del Trabajo firmé el decreto de negociación colectiva por niveles y el decreto del aumento del salario mínimo de 2026. Fuera del cargo, los sigo defendiendo, porque son justos y porque la Constitución está de su lado», declaró Sanguino.
Antonio Sanguino, exministro del Trabajo
El exministro también subrayó que un salario vital es un mandato constitucional, no un favor de nadie, y que lo que millones de trabajadores y pensionados ganaron de buena fe no se les puede quitar. Con esta acción, Sanguino busca incidir en el proceso judicial que enfrentan ambos decretos, actuando después de haber dejado el cargo. El debate jurídico central gira en torno a si el Ejecutivo tenía la potestad reglamentaria para emitir estas normas, mientras el Consejo de Estado continúa su análisis de fondo.










