El ministro del Interior, Rodrigo Lara, anunció la apertura gradual de bancos en Pereira para atender a la población afectada por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el pasado 10 de agosto de 2026. La medida, que busca restablecer el acceso a servicios financieros, incluye el envío de oficinas móviles y el abastecimiento de efectivo, mientras que, para facilitar las labores de rescate y remoción de escombros, se decretó la restricción total de circulación para vehículos particulares en la capital risaraldense.
Durante una visita a la zona afectada, el ministro Lara, acompañado del alcalde de Pereira, Mauricio Salazar Peláez, detalló que de las 75 sucursales bancarias que existen en la ciudad, 70 permanecen cerradas debido a los daños estructurales y al cierre de los centros comerciales donde operan. “Esto se debe principalmente a la evaluación de daños estructurales y a que los centros comerciales no han reabierto”, explicó el funcionario. Para mitigar la situación, Asobancaria, con el apoyo del superintendente financiero, Jonathan Malagón, se comprometió a enviar oficinas móviles, las cuales comenzaron a llegar este miércoles. El objetivo es sumar 10 puntos de atención adicionales antes del domingo 16 de agosto, que se sumarán a las cinco sucursales que actualmente están habilitadas en la ciudad.
Abastecimiento de efectivo y movilidad restringida
En cuanto al suministro de dinero en efectivo, el ministro Lara garantizó que los bancos están abasteciendo los cajeros automáticos desde las ciudades de Buga y Tuluá. “La población depende del retiro de efectivo en los cajeros automáticos. Los bancos garantizaron el abastecimiento de efectivo en los cajeros de Pereira, utilizando aprovisionamiento desde Buga y Tuluá. Esta tarea avanza conforme a lo previsto”, aseguró. La reapertura de más sucursales físicas dependerá de la habilitación de centros comerciales y de los resultados de las inspecciones de seguridad en los edificios, mientras las oficinas móviles ya comenzaron a operar en distintos puntos de la ciudad.
“La ciudad está colapsada. Muchas vías están cerradas y las pocas que tenemos disponibles debemos mantenerlas despejadas para que los organismos de socorro puedan circular, los carros de bomberos, los equipos médicos, para que las volquetas puedan avanzar con la recolección de los escombros”.
Mauricio Salazar Peláez, alcalde de Pereira
Por su parte, el alcalde Salazar Peláez hizo un llamado a la ciudadanía a asumir los sacrificios necesarios, al tiempo que justificó la restrictiva medida de movilidad. La restricción total para vehículos particulares rige desde las 12:00 a. m. del miércoles 12 de agosto hasta las 8:00 p. m. del lunes 17 de agosto. Durante este periodo, solo podrán circular motocicletas, taxis y los vehículos de los organismos de emergencia, con el fin de mantener las vías despejadas para las tareas de rescate y remoción de escombros. Se evalúa, además, la posibilidad de restablecer algunas rutas del sistema Megabús para el transporte público. “Esta tragedia necesita de todos. Yo solo no soy capaz, necesito su apoyo. Tenemos que asumir algunos sacrificios, pero no hay otra alternativa. Por favor, ayúdenme a reconstruir la ciudad”, concluyó el mandatario local, mientras las labores de recuperación avanzan en una Pereira que busca levantarse tras el devastador sismo.










