La senadora María Fernanda Cabal, exintegrante del Centro Democrático que se encuentra en proceso de conformar un nuevo partido político, lanzó duras críticas contra la organización internacional Save the Children luego de que esta emitiera un comunicado condenando la muerte de tres menores de edad durante la Operación Amón, un bombardeo militar en El Retorno, Guaviare. Cabal cuestionó si la ONG también se había “descongelado” —término que atribuye al exalto comisionado para la Paz Danilo Rueda—, y defendió la continuidad de las operaciones militares contra las disidencias de las Farc, específicamente la estructura de alias Calarcá.
Los bombardeos, ordenados por el presidente Abelardo de la Espriella, tenían como objetivo dar de baja a Alexander Díaz Mendoza, alias Calarcá, y en el operativo inicialmente se reportó la muerte de alias Juan Antonio Agudelo, conocido como alias Urías Perdomo. Sin embargo, Medicina Legal confirmó posteriormente que tres menores de edad resultaron muertos: dos de 15 años y uno de 16. Este hallazgo llevó a Save the Children a pronunciarse públicamente, solicitando al Estado colombiano reforzar las medidas de prevención del reclutamiento y la protección de la niñez en territorios afectados por el conflicto.
La respuesta de Cabal y la postura de la ONG
En un mensaje publicado en su perfil de X (antes Twitter), la senadora arremetió contra la organización: “¿También se ‘descongelaron’? No dijeron nada con el aumento salvaje del reclutamiento, cientos de niñas desde el Cauca al Guaviare; ustedes mudos inclusive cuando el Ejército detuvo la caravana de alias Calarca con un niño secuestrado, y los bandidos quedaron libres por cuenta de Petro y la fiscal”. Cabal agregó que “por estos comunicados es que los terroristas reclutan más. Los escudos humanos son el arma de los cobardes para luego frenar operaciones que sí salvan miles de vidas”.
Por su parte, Save the Children, cuya directora país en Colombia es María Mercedes Liévano, recordó que el reclutamiento de menores está prohibido sin excepción según el Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño, aprobado por Colombia mediante la Ley 833 de 2003. En su comunicado, la organización subrayó: “Un niño, una niña o un adolescente reclutado es una víctima antes, durante y después de cualquier operación militar”. Y añadió: “Su presencia no puede descubrirse después, en los balances de Medicina Legal: debe ser prevista antes, en la inteligencia, la planeación y la decisión de atacar”.
“Hacemos un llamado urgente a los grupos armados para que cesen de manera inmediata el reclutamiento, uso y utilización de niñas, niños y adolescentes, y al Estado colombiano para que fortalezca las medidas de prevención del reclutamiento y de protección de la niñez en los territorios afectados por el conflicto armado”.
María Mercedes Liévano, directora país de Save the Children
El Gobierno nacional defendió la legalidad de la Operación Amón y responsabilizó a los grupos armados por usar menores como escudos humanos o combatientes. No obstante, el caso ha generado dos posturas enfrentadas: mientras la ONG pide que la presencia de niños sea prevista antes de cualquier ataque para evitar muertes, Cabal considera que estos pronunciamientos favorecen a los grupos armados al frenar las operaciones militares y no denunciar con la misma fuerza el reclutamiento masivo que, según ella, ha aumentado en regiones como el Cauca y el Guaviare.
La senadora, que ya no milita en el Centro Democrático y busca consolidar su propio movimiento político, volvió a poner sobre la mesa el debate sobre los límites de la acción militar en medio del conflicto armado interno, mientras organizaciones humanitarias insisten en la necesidad de proteger a la niñez incluso en contextos de guerra. El episodio deja en evidencia las tensiones que persisten en Colombia entre la seguridad y la protección de los derechos de los menores reclutados.










