El Archivo de Bogotá ha dado a conocer una recopilación documental que reúne veinte episodios históricos poco conocidos o inéditos sobre el proceso de independencia de Colombia, ofreciendo una mirada que desafía la visión tradicional del periodo. A través de hallazgos en sus fondos documentales, la entidad pública revela detalles que van desde la única copia sobreviviente del Acta de Independencia –miniaturizada en 1846 por Simón José Cárdenas– hasta la participación de figuras olvidadas como José María Carbonell, quien movilizó a la población en los días previos al 20 de julio de 1810. La recopilación abarca hechos ocurridos entre 1728 y 1900, incluyendo sucesos en territorios de la antigua Nueva Granada como Quito, Caracas y el Chocó.
Entre los episodios destacados se encuentra la rebelión de Barulé, ocurrida en 1728 en el Chocó, donde más de 120 esclavos y cerca de 2.000 miembros de comunidades alzadas se levantaron contra el dominio colonial, un hecho que rara vez aparece en los relatos oficiales de la independencia. También se recupera la historia de Pedro Pascasio Martínez, un niño soldado de apenas doce años que en 1819, durante la Batalla de Boyacá, capturó al general español José María Barreiro, por lo que recibió una gratificación de cien pesos de manos de Simón Bolívar. La recopilación incluye además la persecución contra Antonio Nariño, el papel de Agustín Agualongo como líder realista y las tensiones entre carracos y chisperos, que reflejan las profundas divisiones internas de la sociedad neogranadina.
Un acta perdida y un incendio devastador
Uno de los hallazgos más significativos de la recopilación es la historia del Acta de Independencia original, firmada el 20 de julio de 1810, que fue destruida en 1900 durante el incendio de las Galerías Arrubla, provocado por Emilio Streicher. Ese siniestro no solo consumió el acta fundacional, sino también los archivos municipales y el acta de fundación de Bogotá. La única copia que sobrevivió fue la miniaturizada por Cárdenas en 1846, un documento que hoy adquiere un valor incalculable para entender los primeros pasos de la república. La recopilación también rescata el «Memorial de Agravios» de Camilo Torres, un texto clave para entender la visión criolla, aunque no tuvo impacto político inmediato, y recuerda que la primera junta de gobierno en América no fue en Bogotá sino en Quito, un año antes, en 1809.
El trabajo del Archivo de Bogotá busca ampliar la comprensión del proceso independentista al mostrar la complejidad de actores, ideas y sucesos que suelen quedar fuera de los relatos escolares. Desde la figura de José González Llorente, el comerciante español del incidente del Florero que era políglota y traductor oficial del virrey, hasta la historia del último virrey nombrado para el Nuevo Reino de Granada, Benito Pérez, que nunca llegó a gobernar, cada episodio aporta matices a una historia que no fue lineal ni unánime. La recopilación también aborda las tensiones entre centralismo y federalismo, las movilizaciones populares y el papel de regiones como el Chocó, enriqueciendo un relato que durante décadas se ha centrado en las élites de Santafé.












