Arias responde a Petro y defiende salario mínimo por horas con pagos parciales en dólares

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Andrés Felipe Arias, exministro de Agricultura durante el gobierno de Álvaro Uribe y reconocido economista, respondió este fin de semana en su cuenta de X al presidente Gustavo Petro, negando categóricamente ser el «vocero genuino de Uribe» y defendiendo con vehemencia su propuesta de un salario mínimo diferenciado por horas para contratos parciales, ajustado por regiones y con pagos parciales en dólares en sectores como flores, confecciones y servicios de procesos de negocio externalizados o BPO. Esta réplica surgió tras un intercambio público originado en una reunión del Centro Democrático, en el marco del intenso debate nacional sobre el aumento del salario mínimo para 2026 en Colombia.

El enfrentamiento se enciende en redes sociales, donde Arias aclaró desde el inicio que no representa a nadie en particular, y argumentó que cuando el salario sube sin un crecimiento económico paralelo, los precios se encarecen, las empresas despiden trabajadores, recurren a la informalidad o cierran, haciendo que el sueldo parezca más alto pero la vida diaria sea más costosa. Además, refutó las acusaciones de lavado de dólares al enfatizar que pagarle un mínimo por hora al trabajador no oficializa tales prácticas ilícitas, citando estudios del Banco de la República que vinculan el salario mínimo con la informalidad en regiones específicas, y atribuyendo la apreciación del peso colombiano, la más alta entre economías emergentes, a flujos de capital, altas tasas de interés y operaciones gubernamentales.

Las críticas presidenciales al uribismo

El presidente Petro, en su publicación inicial en X, arremetió contra la propuesta de Arias, a la que calificó como una invitación a ganar «centavos de dólar por hora», acusándola de buscar desvalorizar el salario y oficializar el lavado de dólares en un país que, según él, debe ser el «mejor vividero» y no un «moridero». Petro defendió además la compra de oro por parte del Banco de la República como una medida que generaría un crecimiento estimado de 16 billones de pesos en el patrimonio nacional y contribuiría a reducir a la mitad la violencia en el país.

«Hay Dios mío, si el peso es la moneda más revaluada de la economías emergentes propone el uribismo ganar en dólares que se desvalorizan. Prefiero que el banco de la República vuelva a comprar el oro de Colombia para que vean como el patrimonio nacional crece en 16 billones de pesos y acabamos la mitad de la violencia. Nos propone Andrés Felipe vocero genuino de Uribe ganar centavos de dólar por hora. Es decir, oficializar el lavado de dólares. Colombia es Colombia y no un moridero como quieren que sea. Somos el mejor vividero y no el peor moridero del mundo».

Gustavo Petro, presidente de Colombia

La defensa de Arias punto por punto

Arias desmontó las imputaciones presidenciales recordando que su iniciativa no busca perjudicar a los trabajadores, sino adaptarse a realidades regionales y contractuales para fomentar empleo formal, basándose en análisis económicos que muestran los efectos negativos de incrementos salariales desproporcionados. El debate, que se viralizó rápidamente en X, pone de manifiesto las profundas divisiones ideológicas en torno a las políticas laborales en Colombia, con el uribismo proponiendo flexibilidad y el gobierno petrista apostando por fortalecimiento monetario y compra estratégica de activos como el oro.

«Antes debo aclarar que no soy vocero de nadie».

Andrés Felipe Arias, exministro de Agricultura

«Cuando el salario sube sin que la economía crezca, todo se encarece. Las empresas despiden, pagan en la informalidad o cierran. El sueldo parece más alto, pero la vida es más cara».

Andrés Felipe Arias, exministro de Agricultura

«El lavado no se oficializa pagándole un mínimo por hora al trabajador».

Andrés Felipe Arias, exministro de Agricultura

Este pulso entre figuras clave de la política colombiana anticipa un 2026 cargado de tensiones en la discusión salarial, donde propuestas innovadoras chocan con visiones proteccionistas, mientras el país busca equilibrar crecimiento económico, empleo y estabilidad monetaria en un contexto de revaluación del peso y desafíos globales.

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