En un operativo de control marítimo en el Caribe colombiano, unidades de la Armada Nacional lograron la incautación de 151 ejemplares de caracol pala, una especie protegida que era transportada ilegalmente para su comercialización. Los hechos ocurrieron en aguas del Golfo de Morrosquillo, a la altura del archipiélago de San Bernardo, durante un patrullaje de rutina de la Estación de Guardacostas de Coveñas. La intervención se produjo cuando los uniformados detectaron una embarcación artesanal con tres tripulantes a bordo que se desplazaba de manera sospechosa y procedieron a inspeccionarla.
La capitán de Corbeta Damaris Vivas, comandante de la Estación de Guardacostas de Coveñas, explicó que durante la inspección encontraron los moluscos guardados en condiciones irregulares y que de inmediato se procedió con el decomiso. Los tres ocupantes de la nave fueron trasladados para su identificación ante las autoridades competentes, mientras que los ejemplares vivos fueron puestos a disposición de la Corporación Autónoma Regional de Sucre. Junto con esta entidad ambiental, la Armada evaluó el estado de los recursos para proceder con su retorno al hábitat natural.
Liberación en su nicho ecológico
Los caracoles fueron liberados en el sector conocido como Bajo Pajarito, una zona del Golfo de Morrosquillo que alberga ecosistemas marinos sensibles. «Allí una unidad de reacción de Guardacostas realizó la visita e inspección a una embarcación artesanal con tres personas a bordo», relató la oficial. Agregó que «junto con la Corporación, se realizó el retorno de los ejemplares a su nicho ecológico en el sector conocido como Bajo Pajarito, contribuyendo así a la preservación de esta especie y al equilibrio de los ecosistemas marinos del Caribe colombiano». La liberación buscó devolver los moluscos a su entorno para que pudieran seguir cumpliendo su función ecológica.
«La Armada de Colombia continuará desarrollando operaciones de control marítimo en coordinación con las autoridades ambientales para combatir los delitos que afectan los recursos naturales y promover la conservación de la biodiversidad marina»
Damaris Vivas, capitán de Corbeta, comandante de la Estación de Guardacostas de Coveñas
El caracol pala, conocido científicamente como Lobatus gigas, es un molusco de gran tamaño que se distingue por su concha pesada con forma de abanico y tonos rosados y anaranjados. Su importancia ecológica es notoria, ya que se alimenta de residuos y algas del fondo marino, ayudando a mantener limpio el lecho oceánico. Su desaparición podría desencadenar un crecimiento descontrolado de algas que asfixiarían los arrecifes de coral, afectando a otras especies marinas que dependen de estos ecosistemas. La extracción, el transporte y la venta de esta especie están prohibidos por la normatividad ambiental para evitar su extinción.
El tráfico ilegal de este caracol responde a tres motivos principales: su carne es apetecida en restaurantes costeros, su concha se utiliza para la fabricación de artesanías y joyas, y también se vende como souvenir a turistas. La pesca del caracol pala está estrictamente restringida sin permisos especiales, lo que hace que estas incautaciones sean clave para la protección de la especie. Las autoridades reiteran que continuarán con los operativos marítimos en coordinación con las corporaciones autónomas regionales para combatir los delitos contra los recursos naturales.












