La Armada de Colombia, en una operación conjunta con Francia y Países Bajos, incautó más de 649 kilogramos de cocaína en el mar Caribe durante el operativo denominado Tucán Royal. El alijo, compuesto por 652 paquetes rectangulares, fue decomisado tras la interceptación de una lancha tipo Go Fast a 160 millas náuticas al norte de Puerto Bolívar, en aguas internacionales. La acción, dada a conocer el 23 de mayo de 2026, dejó como resultado la captura de dos ciudadanos de República Dominicana, quienes fueron puestos a disposición de las autoridades competentes sin que se presentaran incidentes durante la interdicción.
El ministro de Defensa de Colombia, Pedro Arnulfo Sánchez, destacó el impacto de la operación al afirmar que “se evitó que este alijo llegara a mercados criminales internacionales”. En sus declaraciones, el funcionario subrayó que “la cooperación internacional y la capacidad operacional de nuestras Fuerzas Militares continúan cerrando corredores marítimos al crimen organizado”. Sánchez también enfatizó que, con compromiso y contundencia, las autoridades “protegen la seguridad regional” e hizo un llamado a la ciudadanía para denunciar actividades delictivas, recordando que “el Estado somos todos… y los buenos somos más”.
La operación Tucán Royal se inscribe en una estrategia de cooperación multilateral contra el narcotráfico transnacional, en la que participaron unidades navales y aéreas de los países aliados. Este despliegue conjunto permitió cerrar una ruta marítima utilizada por organizaciones criminales para transportar estupefacientes hacia el exterior.
Operación Anvil: otro golpe al narcotráfico
Previamente, el 30 de abril de 2026, las fuerzas militares habían desarrollado la Operación Anvil, en la que se incautaron casi cuatro toneladas de cocaína —más de tres toneladas— y 800 kilogramos de marihuana, con un valor estimado en 150 millones de dólares. En ese operativo fueron detenidas doce personas de nacionalidad colombiana, dominicana y venezolana. Participaron la fragata ARC Caldas, la patrullera oceánica ARC 24 de Julio y la fragata Friesland de la Marina Real de los Países Bajos.
“La alianza militar con Países Bajos permitió fortalecer la capacidad operacional y el flujo de información para negar el mar a organizaciones criminales”
Vicealmirante Carlos Oramas Maldonado, comandante de la Fuerza Naval del Caribe
Ambas acciones demuestran el fortalecimiento de la cooperación internacional y la capacidad de interdicción de las fuerzas colombianas en el Caribe, cerrando corredores marítimos clave para el narcotráfico transnacional.












