La Armada de Colombia rescató el sábado 1 de agosto de 2026 a dos jóvenes de 18 y 19 años que quedaron a la deriva en la bahía interna de Cartagena, luego de que la moto acuática que habían alquilado se quedara sin combustible. El incidente ocurrió durante la tarde, cuando los jóvenes salieron desde el sector de Castillogrande para un recorrido recreativo. La corriente arrastró la embarcación hacia la zona cercana a Tierrabomba, dejándolos sin comunicación y a la deriva. Fueron familiares quienes alertaron a la Estación de Guardacostas, que desplegó una Unidad de Reacción Rápida, localizó a los jóvenes sanos y salvos, remolcó la moto acuática y trasladó todo a un muelle seguro. La Armada impuso una sanción al propietario del jet ski por entregar el equipo sin las condiciones mínimas de seguridad, específicamente sin el combustible suficiente para una navegación segura.
Este rescate ocurre apenas semanas después de otro caso similar que mantuvo en vilo a la comunidad. El 28 y 29 de junio de 2026, dos jóvenes, Luciana Dangond Farah, de 18 años, y Gerónimo Ibarra Cavalli, de 20 años, quedaron varados en la bahía de Barbacoas, en Barú, tras fallar la moto acuática que habían alquilado. En esa ocasión, los jóvenes pasaron toda la noche en el mar, intentando nadar hacia la orilla sin éxito, hasta que fueron rescatados pasadas las 11:00 de la mañana del día siguiente. Gerónimo Ibarra Cavalli relató que desde el inicio la moto presentó una alarma: “La moto estaba como pitando, tenía una alarma. Entonces le pregunté al que me dio la moto: ‘Ey, ¿pasa algo? ¿Esto que es la gasolina?’. Dice: ‘Sí, sí, pero relajado, que te dura’. A los 10 minutos, no duró”. Ante la falta de combustible, intentaron llegar a la costa a nado, pero las corrientes se lo impidieron. “Quedamos batallando… 6 horas para llegar a la orilla. No pudimos llegar, imposible”, agregó. Para evitar la hipotermia, los jóvenes se ataron los chalecos salvavidas y se cruzaron de piernas.
Llamado de la Armada a prestadores y turistas
En ambos casos, la Armada de Colombia ha hecho un llamado a los prestadores de servicios náuticos y a los usuarios a revisar rigurosamente las condiciones de los equipos antes de alquilarlos. La sanción al propietario del jet ski en el incidente del 1 de agosto subraya la responsabilidad de quienes alquilan estos vehículos de garantizar que estén en óptimas condiciones, incluyendo el combustible suficiente para la navegación prevista. Luciana Dangond Farah, quien vivió la angustiosa experiencia en junio, expresó su fe durante el rescate: “Sinceramente decía: ‘La sangre de Cristo tiene poder. Jesús, en ti confío’”. La Armada reitera que la seguridad de los turistas y residentes es una prioridad, y que se tomarán medidas para evitar que estos incidentes se repitan en las aguas de Cartagena y sus alrededores.












