En el desfile principal del Carnaval de Negros y Blancos de Pasto, realizado el 6 de enero en Nariño, Colombia, artesanos locales como Óscar Fernando Ruano Luna, de 44 años y ganador del primer lugar con su carroza «Indomable mujer guerrera»; Anthony Zarama Santacruz, segundo lugar con «Carnaval de Negros y Blancos»; Holman Darío Cabrera, cuarto lugar con «Somos Nariño»; y Edwin Fernando Ramos, quinto lugar con «Sobreviviendo», invirtieron sumas superiores a los 90 millones de pesos en sus creaciones, superando ampliamente los premios entregados por Corpocarnaval.
Estos artesanos dedicaron más de cinco meses de trabajo en equipos de talleres locales para transformar las calles de Pasto en un escenario de arte vibrante, impulsados por una pasión inquebrantable por el carnaval pese a un balance económico desfavorable, donde los costos de producción consistentemente exceden las recompensas oficiales.
Inversiones millonarias por amor al arte
La carroza de Ruano Luna demandó 118 millones de pesos, pero solo recibió 45 millones en premio; la de Zarama Santacruz osciló entre 160 y 180 millones; Cabrera invirtió 90 millones por 25 millones de premio; y Ramos destinó 150 millones frente a 20 millones otorgados. Esta dedicación no solo resalta la emblemática celebración cultural del Carnaval de Negros y Blancos, con sus desfiles de carrozas, sino que abre puertas a oportunidades como invitaciones a carnavales en otras ciudades de Colombia y Ecuador, o el alquiler de figuras para recuperar parte de la inversión.
«Por fin pudimos sacar Indomable mujer guerrera después de muchos años queriéndola hacer; es porque estamos aquí, porque existimos».
Óscar Fernando Ruano Luna, artesano del primer lugar
La obra ganadora transmite un mensaje de resistencia y dignidad hacia la mujer, como explicó el propio Ruano Luna: un homenaje sentido a la belleza de todas las mujeres, a su esposa y su abuela, pilares en su trayectoria carnavalera. Por su parte, Anthony Zarama Santacruz expresó la satisfacción más allá de las finanzas: no recuperará la inversión, pero le queda «la gran satisfacción del deber cumplido», un sueño hecho realidad desde su infancia.
«No se podrá [recuperar la inversión], pero me queda la gran satisfacción del deber cumplido. Desde niño comencé y ahora este es el sueño hecho realidad».
Anthony Zarama Santacruz, artesano del segundo lugar
Edwin Fernando Ramos, quinto lugar, miró hacia el futuro con optimismo, destacando que ahora vienen muchos eventos en otras ciudades donde inician los carnavales, y estar en el desfile de Pasto representa una gran ventana para todos los artistas. Estas declaraciones, reportadas por El Tiempo y el Instagram oficial @carnavalnegrosyblancos, subrayan cómo el reconocimiento en esta fiesta patrimonial no solo valida el esfuerzo, sino que propicia ventas de figuras y nuevas presentaciones, perpetuando la tradición pese a los desafíos económicos anuales.

















