El reconocido empresario Antonio Calle, fundador de la marca de ropa Arturo Calle, ofreció apoyo económico para comprarle una casa a María Consuelo Córdoba, la sobreviviente de un ataque con ácido que hace más de 26 años sufrió la agresión por parte de su esposo y que recientemente solicitó públicamente acceder a la eutanasia. Durante una entrevista en Caracol Radio, Calle pidió que le entregaran el número telefónico de Córdoba para contactarla directamente y propuso una colecta ciudadana para garantizarle una vivienda, además de evaluar una asistencia mensual que le permita cubrir sus necesidades básicas.
Con 58 años de edad, Córdoba ha enfrentado un calvario tras el ataque: cerca de 87 cirugías reconstructivas y más de tres años consecutivos hospitalizada. Actualmente vive en una habitación alquilada en la localidad de Puente Aranda, en Bogotá, por la que paga aproximadamente 500.000 pesos colombianos al mes. Para costear sus gastos, debe pedir limosna en los buses y en el transporte público. Su historia cobró notoriedad nacional cuando su EPS, Capital Salud, confirmó que desde hace cuatro años tiene autorización para recibir la eutanasia, un procedimiento que ella misma ha solicitado en medio del sufrimiento físico y emocional que padece a diario.
“Mientras uno tenga y Dios le haya dado todo lo que le ha dado, uno no puede dormir después de escuchar una persona de estas”, declaró Antonio Calle, visiblemente conmovido. “Yo quiero que le den mi teléfono para que me llame y ayudarle”, agregó el empresario, quien también propuso una campaña de recaudación: “Le damos vivienda a esta mujer y si sus recursos son exageradamente limitados, casi que no puede tener su sustento diario, miremos cómo le ayudamos mensualmente”. Calle insistió en que está en capacidad de hacerlo y expresó su deseo de que ella tenga una vivienda si no la posee. Ante la advertencia de que se multiplicarían los pedidos de ayuda, respondió con humor: “Qué dicha que me enloquezcan para ayudarle al prójimo”, aunque reconoció que no le alcanzará el tiempo para responder a todos los requerimientos.
El encuentro con el papa Francisco y la promesa incumplida
La historia de María Consuelo Córdoba también está marcada por un episodio con el papa Francisco durante su visita a Colombia en 2017. En ese entonces, el pontífice le pidió que desistiera de la eutanasia y le prometió que Colombia la ayudaría con las cirugías. “Cuando él me dijo: ‘¿Me prometes que no te vas a aplicar la inyección de la eutanasia?’, yo le respondí que se lo prometía”, relató Córdoba. Sin embargo, la sobreviviente asegura que esa asistencia nunca llegó y que su situación sigue siendo precaria, como ella misma lo describe: “Yo tengo que pedir limosna, montarme en los Transmilenio, montarme en los buses, a pedir limosna para comprar esas cosas”.
“Mientras uno tenga y Dios le haya dado todo lo que le ha dado, uno no puede dormir después de escuchar una persona de estas”
Antonio Calle, empresario (Arturo Calle)
Frente a esta nueva ola de solidaridad, Capital Salud emitió un comunicado en el que afirma que estableció comunicación directa con la usuaria para conocer su situación y verificar la información, y que garantizará la atención médica que requiera. Por su parte, Antonio Calle convocó a otros ciudadanos a sumarse a la colecta para la compra de la vivienda, proponiendo que quienes quieran colaborar contacten a personas cercanas a él o a su empresa. La iniciativa busca no solo darle un techo digno a Córdoba, sino también aliviar la carga económica que enfrenta a diario, mientras el país sigue debatiendo las condiciones de acceso a la eutanasia y la responsabilidad del Estado con las víctimas de violencia.










