Asesinado exsecretario de Gobierno y precandidato a la Alcaldía en Cúcuta

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El exsecretario de Gobierno de Cúcuta y precandidato a la Alcaldía, Miguel Armando Castellanos Serrano, fue asesinado en la tarde del lunes 26 de octubre de 2026 en la capital de Norte de Santander. De acuerdo con la información preliminar, Castellanos se movilizaba en una camioneta blindada por el Anillo Vial Occidental cuando una motocicleta impactó contra el vehículo. Tras descender para verificar lo ocurrido, el motociclista le disparó en múltiples ocasiones, causándole la muerte en el lugar de los hechos, en inmediaciones de una estación de servicio. La víctima estaba acompañada por su hija en ese momento y no contaba con la escolta de la Unidad Nacional de Protección (UNP) que tenía asignada.

Castellanos Serrano, quien se desempeñó como secretario de Gobierno de la ciudad hasta enero de este año, era hermano del exsenador Jairo Castellanos y del actual concejal de Bogotá Leandro Castellanos, lo que lo vinculaba a una de las familias con mayor trayectoria política en la región. El ataque se produce apenas ocho meses después de que la camioneta del esquema de seguridad de Jairo Castellanos fuera atacada en Arauca, un hecho en el que perdieron la vida dos escoltas y que ya había puesto en alerta a la familia.

Violencia imparable en la región

Con este homicidio, la organización Indepaz reportó que asciende a 130 el número de líderes sociales y defensores de derechos humanos asesinados en Colombia durante el año 2026. La Defensoría del Pueblo había alertado previamente sobre el incremento de la violencia homicida en el área metropolitana de Cúcuta, caracterizada por la modalidad de sicariato, y advertía sobre la presencia de grupos armados como el Clan del Golfo, el ELN, el Frente 33 de las Farc, así como estructuras criminales como Los Rastrojos, Los Pelusos y otras bandas locales que disputan el control del territorio.

Reacciones y rechazo a nivel nacional

El crimen generó una ola de rechazo y consternación en todo el espectro político nacional, desde la Presidencia de la República hasta diferentes colectivos políticos y sociales. El presidente de la República, Abelardo de la Espriella, se pronunció de manera categórica en redes sociales para exigir justicia.

«El asesinato de Miguel Castellanos no puede quedar impune!»

Abelardo de la Espriella, Presidente de la República

El Ministro de Defensa se hizo eco del mensaje presidencial y aseguró que las autoridades trabajarán sin descanso para dar con los responsables materiales e intelectuales del ataque.

«Los vamos a buscar, los vamos a encontrar y tendrán que responder ante la justicia»

Ministro de Defensa

Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá, expresó su solidaridad con la familia y lamentó profundamente que la violencia intente cooptar la actividad política en el país.

«Hacer política en este país no puede costar la vida»

Carlos Fernando Galán, Alcalde de Bogotá

El procurador general de la Nación, Gregorio Eljach Pacheco, también se pronunció firmemente contra lo ocurrido.

«No podemos permitir que la violencia pretenda acallar la política en Colombia»

Gregorio Eljach Pacheco, Procurador General de la Nación

Berenice Bedoya, presidenta del Partido Alianza Social Independiente (ASI), colectividad a la que pertenecía Castellanos, exigió una investigación pronta y eficiente para evitar que el crimen quede en la impunidad.

«Exigimos de las autoridades una pronta y eficiente investigación para que este crimen no quede en la impunidad»

Berenice Bedoya, presidenta del Partido Alianza Social Independiente (ASI)

Recompensas y búsqueda de responsables

Tras el asesinato, la Gobernación de Norte de Santander ofreció una recompensa de hasta 50 millones de pesos por información que permita ubicar a los responsables. Esta cifra fue articulada con la Alcaldía de Cúcuta y la Policía Nacional para ascender a una suma total de hasta 100 millones de pesos para quien brinde datos certeros sobre el paradero de los sicarios. Diversas entidades y figuras políticas emitieron comunicados de condena, entre ellas la Procuraduría, la Contraloría de Bogotá, la Defensoría del Pueblo y Asocapitales. El presidente del Concejo de Bogotá, Humberto Amín, expresó su solidaridad con el concejal Leandro Castellanos, mientras que la Alcaldía de Toledo, municipio de origen de Miguel Armando en Norte de Santander, y el club Independiente Santa Fe, equipo donde su hermano Leandro militó como arquero, también enviaron sus condolencias a la familia.

La Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional mantienen abiertas las investigaciones para esclarecer los móviles del atentado, mientras el país enfrenta una vez más la cruda realidad de una violencia que busca acallar la democracia a punta de disparos.

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