En la noche del lunes 30 de marzo de 2026, Alexander Sánchez, un comerciante de 51 años dedicado a la compra y venta de oro en Tuluá, Valle del Cauca, fue asesinado a balazos mientras acompañaba a su hija en una práctica de patinaje en la pista ubicada frente al Coliseo Benicio Echeverry. Varios hombres armados llegaron al lugar, abrieron fuego contra la víctima causando su deceso inmediato y huyeron sin ser capturados hasta el momento.
El hecho ocurrió en medio de una actividad familiar con presencia de padres e hijos, lo que generó escenas de pánico y refugio entre los asistentes. Sánchez no había reportado amenazas previas, y las autoridades investigan un posible móvil relacionado con su actividad económica en el comercio de metales preciosos.
Autoridades activan investigaciones
La Policía recolecta evidencias en la zona y las autoridades inician labores de inteligencia para identificar a los responsables. Videos circulando en redes sociales muestran el acordonamiento del área y a los asistentes reunidos junto al cuerpo de la víctima durante los procedimientos judiciales.
«Se conoce que la víctima se dedicaba a la venta y compra de oro en el municipio de Tuluá; lamentamos estos hechos y las autoridades ya se encuentran investigando las causas de este crimen, no conocemos si la víctima tenía amenazas”
Martín Hincapié, secretario de Gobierno de Tuluá
Este crimen sacude a la comunidad de Tuluá y pone en alerta a las fuerzas de seguridad, que trabajan sin descanso para esclarecer los hechos y llevar ante la justicia a los agresores.











