En un atentado armado perpetrado el jueves 5 de febrero alrededor de las 2:00 de la tarde, dos integrantes del esquema de seguridad del senador Jairo Castellanos perdieron la vida en la carretera entre Fortul y Tame, en Arauca, a pocos kilómetros del casco urbano de Fortul y antes del estadero La Macarena. Las víctimas fueron identificadas como Wilmer Antonio Leal, conductor, y Esmely Manrique, policía nacional y escolta, quienes viajaban en una camioneta que fue interceptada por hombres armados con disparos de armas cortas y largas. El vehículo formaba parte del esquema de protección del parlamentario y se desplazaba desde el Norte de Santander hacia Yopal para cumplir con una agenda política en Sarare, zona araucana.
El ataque dejó la camioneta con vidrios destrozados, llantas perforadas y graves daños estructurales, según aclaró el sindicato de la Unidad Nacional de Protección (UNP). Esmely Manrique, quien dejó esposa y un bebé en camino, mantenía un vínculo cercano con la familia Castellanos desde la infancia en Toledo, Norte de Santander, como destacó Leandro Castellanos, exarquero de la Selección Colombia y actual concejal.
Dolor inmenso y temor por la seguridad familiar
Leandro Castellanos expresó un profundo dolor y temor por la integridad de su familia, sus hermanos, sus hijos, su esposa y la suya propia ante este cruel suceso que enlutó a la política colombiana. El senador Jairo Castellanos, visiblemente conmocionado, relató que «me masacraron mis muchachos… hacían parte de nuestra familia. Nos salvó mi Dios, de milagro», subrayando el lazo afectivo con las víctimas.
«Con un dolor que embarga mi alma, con lágrimas en mis ojos, incrédulo ante este cruel acontecimiento, con temor por la vida de mi familia, mis hermanos, sus familias, la de mis hijos, mi esposa y la mía, debo enaltecer a quien nos arrebataron».
Leandro Castellanos, exarquero de la Selección Colombia y concejal
«‘Gatica’, solo quiero decirte gracias hermano, por tantas sonrisas, por ser esa persona que en cada momento con su espontaneidad nos daba alegría, por cuidarnos en tantos momentos, décadas de amistad».
Leandro Castellanos, exarquero de la Selección Colombia y concejal
El hecho generó reacciones de dolor, indignación y llamados urgentes a reforzar la seguridad de líderes políticos, con solidaridad masiva en redes sociales y pronunciamientos de congresistas como Lina Garrido, en un contexto que pone en evidencia las amenazas persistentes contra figuras públicas en regiones como Arauca.















