En un nuevo golpe a la seguridad en Antioquia, dos policías fueron asesinados en el casco urbano de Anorí, en el Nordeste antioqueño, profundizando la crisis de inseguridad atribuida al dominio del Frente 36 de las disidencias de las FARC. Luis Eduardo Martínez, secretario de Seguridad de Antioquia, denunció que esta estructura armada impone una anarquía mediante amenazas que limitan el control estatal, restringiendo incluso funciones básicas como la imposición de comparendos por parte de la Policía, mientras recluta menores para tareas de vigilancia e inteligencia, armados y financiados con dinero ilícito, en una zona tanto urbana como rural donde los lazos familiares con los disidentes complican el panorama.
El asesinato reciente resalta la influencia del Frente 36, que coacciona a la Fuerza Pública y obstaculiza actividades administrativas estatales en Anorí. Martínez enfatizó que esta situación genera un subregistro en las cifras de reclutamiento de menores, dado el entrelazamiento familiar en la población local. En respuesta, se han anunciado refuerzos de la Fuerza Pública y estrategias específicas contra la cooptación de jóvenes por parte de estos grupos.
Operativos clave contra cabecillas y estructuras criminales
Entre los avances recientes destaca la baja de alias Venezuela, cabecilla de la estructura bajo alias Calarcá, en un operativo militar en zona rural de Anorí, con más de 15 años de historial delictivo. Durante la acción se incautaron una pistola 9 mm, municiones y dispositivos de comunicación, además de la captura de alias Ángel, presunto colaborador. Alias Venezuela era investigado por reclutamiento de menores, extorsión a mineros y comerciantes en veredas como Santa Inés, Concha Media y Baja, El Carmín, Naranjal, Chispero y Los Toros en Amalfi, así como por enfrentamientos con el Clan del Golfo. Paralelamente, el 11 de febrero de 2026, un megaintegrado operativo destruyó un megalaboratorio en la vereda San Pablo de Caney, en Guadalupe, que producía dos toneladas de cocaína semanales valoradas en 100 millones de dólares, con participación de la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación, el Ejército Nacional, la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la DEA.
Este episodio se enmarca en una serie de ataques violentos en la región: el 21 de agosto de 2025 en Amalfi, donde un derribo de helicóptero dejó 13 policías muertos; el 8 de febrero de 2026, con el asesinato de dos subintendentes de Policía; y el 30 de septiembre de 2025, que cobró la vida de un soldado e hirió a tres uniformados más.
“No habrá refugio para quienes eligen la violencia: el Sector Defensa seguirá actuando con contundencia para garantizar seguridad y confianza en todo el territorio”
Pedro Sánchez, Ministro de Defensa
Las autoridades, respaldadas por fuentes como Blu Radio, la Policía Nacional, la Fiscalía y el Ministerio de Defensa, insisten en que estas operaciones buscan desmantelar la presencia disidente y restaurar el orden en Antioquia, aunque el uso de menores y las redes familiares representan un desafío persistente para la recuperación del control estatal en Anorí y zonas aledañas.















